La Municipalidad de Ciudad de Mendoza confirmó el beneficio para los negocios ubicados sobre la calle y en las primeras cuadras de las arterias perpendiculares. La medida busca aliviar el impacto económico de una obra que se extenderá durante varios meses.
Los comerciantes afectados por las obras de renovación de calle Hipólito Yrigoyen tendrán un alivio en sus obligaciones municipales: la Ciudad de Mendoza confirmó que los negocios alcanzados por la intervención quedarán eximidos del pago de las tasas mientras avancen los trabajos.
La medida fue anunciada por el municipio ante el impacto que la obra de Aguas Mendocinas tiene sobre la actividad comercial. Los cortes de tránsito y la menor circulación de vehículos ya modificaron el movimiento habitual de la zona, mientras las máquinas avanzan con las excavaciones y el recambio de las redes subterráneas.
El beneficio alcanza a los comercios ubicados sobre Yrigoyen y también a los negocios de la primera cuadra de las calles perpendiculares hacia el norte que puedan verse afectados por la disminución del movimiento. Según informó la Municipalidad, fueron relevados alrededor de 32 comercios de distintos rubros.
La medida llega mientras la intervención de AYSAM avanza sobre una de las calles que conecta Ciudad de Mendoza con Godoy Cruz.
El proyecto contempla la renovación de las redes de agua y cloacas, además de trabajos sobre la calzada, veredas, cordones y cunetas. Para reducir el impacto, la obra fue organizada en siete etapas y los trabajos avanzan por distintos tramos.
En la etapa que comenzó el 27 de agosto, las tareas se concentraron en Yrigoyen, entre San Martín y Río Negro. Allí fue necesario demoler parte de la calzada para poder avanzar con las instalaciones subterráneas.
Los cortes también tienen un efecto directo sobre los comercios. La menor circulación vehicular y peatonal cambia la cantidad de personas que llegan a los locales y, en algunos casos, ya provocó una caída en las ventas.
La remodelación fue planificada por etapas para evitar que toda la calle permanezca cortada al mismo tiempo.
El primer tramo de la obra había sido programado con un plazo de cinco meses, mientras que el proyecto completo tiene una duración estimada de 18 meses.