La menor recibió cuatro impactos cuando salió a atender la puerta de su casa. La Policía y el Ministerio de Seguridad coordinan medidas para proteger a la familia mientras avanza la investigación.
La investigación por el brutal ataque a una niña de 11 años en Godoy Cruz continúa en marcha. La menor fue baleada en la puerta de su casa, recibiendo cuatro impactos, y desde entonces las autoridades trabajan para garantizar su protección y esclarecer los motivos del hecho.
Según fuentes policiales, el caso estaría vinculado a un ajuste de cuentas relacionado con el padre de la menor, en un conflicto que, según la familia, tendría conexiones desde el interior de la cárcel.
La situación se complica aún más porque semanas atrás la hermana de la víctima también fue blanco de un ataque en otro domicilio del departamento.
Marcelo Calipo, director general de la Policía de Mendoza, explicó que se realizaron reuniones con la ministra de Seguridad y la plana mayor de la fuerza para definir cómo brindar seguridad a la familia y, en particular, a la menor. “Estamos abordando distintos blancos y disponiendo consigna en varios domicilios para acompañar desde el sistema operativo y la seguridad pública”, señaló.
El funcionario agregó que se mantiene coordinación con el Ministerio Público Fiscal y el personal de la unidad investigativa de la provincia para determinar las causas que motivaron el ataque. “Se busca esclarecer qué pasó y por qué se vio afectada esta menor con cuatro impactos de bala”, precisó.
En cuanto a la preocupación por las comunicaciones desde las cárceles hacia el exterior, Calipo indicó que, si bien no está directamente al tanto del trabajo del servicio penitenciario, el gobierno provincial y el Ministerio de Seguridad llevan adelante un “fuerte proceso de restricción de comunicaciones”, en particular para limitar el uso de teléfonos celulares dentro de los penales, un problema que afecta tanto a Mendoza como a otras provincias del país.