Los juzgados municipales y la provincia se encuentran unificando los criterios en cuánto a dónde va a parar el vehículo secuestrado, cuando se devuelve la licencia y cómo calibrar los alcoholímetros.
La modificación de la Ley de Tránsito con respecto a las sanciones de alcoholemia ha traído aparejado, en principio, una disminución innobjetable de conductores ebrios.
A la par, su implementación ha traído una serie de dudas entre quienes lo aplican que por esta semana se está debatiendo.
Pasa que a la misma infracción, hay dos autoridades de aplicación. Hasta 0,99 gramos es una falta vial, más de 1 gramo, es contravensional.
Es decir, menos de un gramo actúa la Policía de Mendoza o los municipios, más de un gramo, la Justicia provincial.
Lo cual abre lugar a que los municipios manejen sus propios criterios, pero la idea es que las consecuencias sean las mismas en todo el territorio.
- A dónde va a parar el vehículo que secuestramos, por cuánto, cuando se devuelve.
- Hay que retener la licencia, cuándo se devuelve
- Tenemos alcoholímetros suficientes, qué hacemos y cuándo hay que calibrarlos.
El viernes habrá conclusiones en una reunión que se realizará en Rivadavia del Consejo Vial.