El niño permanece internado en grave estado en el Hospital Notti con lesiones cerebrales compatibles con maltrato infantil. La Justicia investiga el caso y ya dictó restricción de acercamiento para su madre y su pareja.
Un estremecedor caso en Mendoza es investigado por la Justicia como maltrato infantil luego de que un niño de 2 años ingresara en grave estado al Hospital Notti con lesiones cerebrales compatibles con síndrome de zamarreo. El episodio encendió las alarmas en el sistema de salud y derivó en una denuncia judicial que apunta al entorno familiar del menor.
El hecho comenzó a tomar forma el pasado viernes, cuando el pequeño fue trasladado de urgencia a la guardia del Hospital Notti en un estado delicado. Tras ser estabilizado, quedó internado en terapia intensiva, donde permanece con pronóstico reservado.
De acuerdo a fuentes vinculadas a la investigación, los médicos detectaron graves lesiones neurológicas que encendieron las sospechas de un posible caso de violencia infantil. La evaluación fue acompañada por el Programa Provincial de Maltrato Infantil, que intervino en el análisis clínico.
Síndrome de zamarreo: la principal hipótesis
Los especialistas indicaron que las lesiones observadas son compatibles con el denominado síndrome de zamarreo, una forma de maltrato que se produce por sacudidas violentas al menor y que puede provocar daños severos en el cerebro.
No obstante, los investigadores no descartan otras hipótesis, ya que el niño presenta una enfermedad congénita que le provoca convulsiones, lo que podría haber influido en su cuadro clínico. En paralelo, su hermano mellizo también fue internado de manera preventiva, aunque no presenta lesiones.
Ante la gravedad del cuadro, las autoridades del Hospital Notti realizaron la denuncia formal, lo que activó la intervención de la Justicia de Mendoza.
Como primera medida, se dispuso una restricción de acercamiento para la madre del niño y su pareja, con quienes convivía el menor. La causa quedó en manos de la Unidad Fiscal de Homicidios, que investiga el posible caso de violencia intrafamiliar.
Además, se supo que el niño había tenido una internación previa meses atrás, aunque en ese momento no se habían detectado indicadores de maltrato. En la causa también interviene el Equipo Técnico Interdisciplinario (ETI), que analiza el contexto familiar y el vínculo con los adultos responsables.