Víctor Bravo Morón fue detenido en inmediaciones de la Rotonda del Gaucho en Tunuyán tras un amplio operativo cerrojo que incluyó helicóptero, drones y efectivos de distintas unidades. Continúa la búsqueda del segundo evadido.
La Policía de Mendoza recapturó este jueves a uno de los internos que se había fugado de la Alcaidía de Tunuyán, en el marco de un amplio operativo cerrojo que incluyó helicóptero, drones y la intervención de distintas unidades.
Se trata de Víctor Bravo Morón, quien fue localizado y detenido por personal de la Unidad Especial de Patrullaje (UEP) Tunuyán en inmediaciones de la Rotonda del Gaucho. El procedimiento se llevó adelante tras un intenso despliegue de recursos que se activó inmediatamente después de conocerse la evasión.
Según informaron fuentes policiales, el operativo continúa en la zona con todos los recursos disponibles, entre ellos aeronaves, sistemas de vigilancia aérea, cuerpos especiales y efectivos de diferentes dependencias, con el objetivo de dar con el segundo interno que permanece prófugo.
La presencia policial se mantiene reforzada en distintos puntos estratégicos del departamento, mientras se desarrollan rastrillajes y controles para cerrar el cerco y evitar nuevos intentos de escape.
Cómo fue la fuga en la Alcaidía de Tunuyán
El episodio ocurrió cerca de las 11:15 de este jueves. Los dos detenidos habían sido trasladados desde el Complejo Penitenciario San Felipe para cumplir con audiencias judiciales en el departamento del Valle de Uco.
Tras prestar declaración, en el marco de controles jurisdiccionales por causas en trámite, fueron alojados de manera transitoria en la alcaidía local a la espera de su regreso al penal. En ese contexto, y en medio de un momento de vulnerabilidad operativa, aprovecharon un descuido y escaparon del edificio. Según fuentes vinculadas a la investigación, cuatro efectivos estaban asignados a la custodia de los internos al momento de la evasión.

Al advertir la ausencia de los reclusos, el jefe de la alcaidía encabezó de inmediato el operativo de búsqueda de presos fugados. Durante la persecución, Rivero Ríos sufrió una fuerte descompensación. Fue asistido por sus compañeros y trasladado de urgencia al Hospital Scaravelli, donde ingresó sin signos vitales.
De acuerdo con información confirmada por allegados, el funcionario padecía una patología cardíaca y semanas atrás había sufrido un preinfarto que lo mantuvo con licencia médica. Sin embargo, habría regresado a su puesto de manera anticipada en los últimos días.
La hipótesis preliminar indica que el cuadro de estrés y tensión vivido durante la fuga habría desencadenado un infarto fatal. Rivero era oriundo de San Rafael, padre de cuatro hijos y recientemente egresado de la Tecnicatura en Seguridad Pública. Su muerte generó un fuerte impacto en la fuerza y en la comunidad tunuyanina.
Quiénes son los presos prófugos
El Ministerio Público Fiscal difundió los datos de los evadidos y solicitó colaboración para su localización. Uno de ellos es Enrique Acosta Vega, de 34 años, procesado por homicidio simple en grado de tentativa. Su prontuario incluye antecedentes por homicidio simple, lesiones dolosas en riña, robo, amenazas y causas vinculadas a violencia de género.
Durante toda la jornada se desplegó un amplio operativo con participación de personal policial, drones, canes y el helicóptero de la fuerza provincial. Los rastrillajes se concentraron en zonas rurales, fincas y sectores descampados, aunque hasta el cierre de esta edición los resultados eran negativos.
Vecinos del departamento manifestaron inquietud ante la posibilidad de que los fugitivos permanezcan ocultos en áreas urbanas o rurales del Valle de Uco. Las autoridades no descartan nuevas medidas en las próximas horas y se prevé que los operativos continúen con refuerzos.