El Gobierno de Mendoza inició la destrucción de más de 5.000 celulares decomisados en cárceles, como parte de un plan integral de seguridad penitenciaria. La medida busca frenar delitos internos y garantizar la gestión responsable de los residuos electrónicos.
Este martes, el Gobierno de Mendoza llevó adelante la destrucción de más de 5.000 celulares secuestrados en las cárceles provinciales. La iniciativa se enmarca dentro de un plan integral de seguridad penitenciaria que busca cortar el uso ilegal de dispositivos móviles por parte de los internos y reforzar el control en los complejos carcelarios.
El operativo se realizó en la playa de secuestros del Servicio Penitenciario de Mendoza, donde maquinaria pesada de la Municipalidad de Godoy Cruz se utilizó para aplastar los teléfonos previamente descontaminados. Según informaron las autoridades, los dispositivos pasaron luego a disposición final mediante el programa RAEE (Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos), que garantiza la trazabilidad y el tratamiento sustentable de los componentes.
Desde el Ministerio de Seguridad explicaron que los teléfonos, autorizados de manera excepcional durante la pandemia de COVID-19, habían quedado asociados a graves ilícitos como estafas, tráfico de drogas, amenazas y difusión de material ilegal. Por este motivo, cada celular encontrado en poder de un interno ahora se confisca, se inutiliza y conlleva sanciones disciplinarias.
La ministra de Seguridad, Mercedes Rus, subrayó que el retiro de los celulares es parte de una estrategia integral que también contempla la instalación de más de 300 cámaras de vigilancia, un Sistema Único de Ingreso con controles similares a los de un aeropuerto y la incorporación de inhibidores de señal para bloquear comunicaciones no autorizadas.

Más control y reinserción social
El gobernador Alfredo Cornejo destacó que la eliminación de estos dispositivos representa “un paso clave para cortar los vínculos ilegales entre internos y el exterior”. En la misma línea, el intendente de Godoy Cruz, Diego Costarelli, remarcó la importancia de un manejo ambiental responsable de los residuos electrónicos.
Paralelamente, el plan penitenciario incluye la modernización tecnológica con el sistema de radiocomunicación y programas de educación y formación laboral, a través de convenios con universidades y proyectos productivos para las personas privadas de libertad.