Con entradas agotadas y miles de fanáticos vibrando desde las gradas y los cerros, la banda recorrió su trayectoria en un espectáculo cargado de emoción y energía.
El sábado pasado, Mendoza fue testigo de un evento histórico. El regreso de Los Piojos a la provincia después de 15 años. Pero no fue solo eso, sino que lo hizo en un escenario emblema para los mendocinos: el Teatro Griego Frank Romero Day.
Desde temprano, el parque General San Martín se vio abarrotado de fanáticos que llegaron desde distintas partes del país, desde San Juan, San Luis, Buenos Aires. Se calcula que más de 30.000 personas asistieron al espectáculo, aunque algunas personas aseguran que podrían haber sido hasta 45.000, si se cuenta a los seguidores que fueron a los cerros.
El recital comenzó pasadas las 21:30 y tuvo una duración aproximada de tres horas, en las que la banda liderada por Ciro Martínez interpretó una lista de temas que repasó grandes éxitos de su trayectoria. El espectáculo arrancó con “Ruleta”, seguido de otros clásicos como “Labios de Seda”, “Luz de Marfil” y “Fantasma”. Un momento especialmente emotivo fue el homenaje a Tabo Kupinski, el exguitarrista de la banda, fallecido hace varios años junto a su familia en un accidente de auto.
Como si el tiempo no pasara para él, Ciro Martínez cantó, bailó y saltó durante las tres horas que duró el espectáculo. Las miles de almas que estaban en el Teatro griego lo siguieron al ritmo de sus canciones. Los músicos hicieron un recorrido por todos sus discos logrando que el Frank Romero Day no dejara de latir un solo segundo. También, Ciro hizo una interpretación del tango Por Una Cabeza.
– Ay amiga ojalá toquen Por Una Cabeza
+ Pero estamos yendo a ver a Los Piojos…
– pic.twitter.com/ehOXHi4doo— roque perdiendo la zapatilla en un pogo d como ali (@roquemado) May 4, 2025
También subieron al escenario “Las liendres”. De esta manera, los hijos de los músicos formaron parte del show con en formato murga. Fue uno de los momentos más emotivos del show, así como cuando Alejandro Martínez, el hijo de Ciro, interpretó Pistolas junto a su papá y a los hijos de Piti Fernández y Daniel Buira.
Fueron tres horas en las que no sobró ni faltó nada. Los Piojos sumó otro recital memorable a su haber, esta vez desde Mendoza.