Las precipitaciones récord de octubre dejaron al descubierto problemas de humedad, filtraciones y deterioro en numerosas viviendas. Según datos oficiales, el 8,1% de las casas de la provincia tiene materiales de construcción insuficientes y el porcentaje supera el 20% en las zonas rurales.
Las lluvias intensas en Mendoza no solo generan complicaciones en las calles y los espacios públicos: también ponen a prueba la estructura de miles de viviendas, especialmente aquellas construidas total o parcialmente con adobe. Las filtraciones, la humedad persistente y el deterioro de los revoques pueden agravar problemas que, en algunos casos, llevan años sin mantenimiento.
El impacto preocupa en un contexto de precipitaciones excepcionales. Octubre de 2026 fue el mes más lluvioso de los últimos 70 años en el Gran Mendoza, según los registros de la estación meteorológica del aeropuerto El Plumerillo. Allí se acumularon 78 milímetros, por encima de los 65 milímetros registrados en octubre de 2001.
El escenario también se refleja en la demanda de trabajos de reparación de techos. Según referentes del sector, los pedidos de arreglos aumentaron considerablemente y, en algunos casos, los turnos tienen demoras de hasta un mes. La lluvia intermitente y la humedad complican las tareas, ya que se necesitan varias horas sin precipitaciones para realizar los trabajos y permitir que los materiales se sequen.
Por qué las lluvias afectan especialmente a las casas de adobe
Las construcciones de adobe requieren cuidados específicos frente a las precipitaciones. A diferencia de otros materiales, el barro conserva la humedad durante períodos prolongados y puede deteriorarse cuando está expuesto al agua de manera constante.
Daniel Dimaría, del centro de Ingenieros, explicó que las viviendas que tienen un mantenimiento adecuado pueden presentar humedad superficial sin sufrir necesariamente daños estructurales importantes. Sin embargo, advirtió que la situación cambia en aquellas casas que tienen revoques caídos, paredes erosionadas y sectores de adobe deteriorados por el paso del tiempo.
El especialista señaló que muchas de estas construcciones tienen varias décadas y dejaron de realizarse de manera habitual en Mendoza alrededor de los años 50. Por eso, recomendó reforzar el mantenimiento de las viviendas, especialmente ante una temporada con lluvias más frecuentes.
El problema también alcanza a las construcciones mixtas, es decir, aquellas que combinan sectores antiguos de adobe con ampliaciones posteriores de ladrillo, hormigón u otros materiales. En muchos casos, las partes más antiguas quedan relegadas y reciben menos mantenimiento.
Cuántas viviendas de Mendoza tienen materiales de construcción insuficientes
Los datos de la Encuesta de Condiciones de Vida 2025 permiten conocer las condiciones de los materiales con los que están construidas las viviendas de la provincia.
Según el relevamiento, el 8,1% de las viviendas de Mendoza presenta materiales de construcción insuficientes. En las zonas rurales, ese porcentaje supera el 20%.
La medición contempla tanto los pisos interiores como los techos. Entre los materiales considerados insuficientes se encuentran los pisos de tierra o ladrillo suelto y las cubiertas de chapa sin revestimiento, caña, tabla o paja con barro, cuando no cuentan con cielo raso.
En el otro extremo, el 64,5% de las viviendas mendocinas está construido con materiales considerados suficientes. El resto corresponde a categorías intermedias, que incluyen casas que combinan materiales adecuados con otros que presentan limitaciones.
El relevamiento también muestra diferencias entre las regiones de la provincia. El porcentaje de viviendas con materiales insuficientes es mayor en el Sur y el Valle de Uco que en el Gran Mendoza.
Los datos por región son los siguientes:
- Gran Mendoza: 4,7%.
- Zona Este: 9,9%.
- Zona Noreste: 10%.
- Valle de Uco: 14,5%.
- Zona Sur: 17,1%.
Qué mantenimiento necesitan los techos y las paredes de adobe
Los especialistas recomiendan no esperar a que aparezcan goteras o daños visibles para revisar el estado de las viviendas. La humedad puede avanzar de manera progresiva y convertir una filtración pequeña en un problema mayor.
Entre las medidas preventivas, es importante revisar periódicamente el estado de los techos, controlar las filtraciones y reparar los revoques deteriorados para evitar que el agua llegue directamente al adobe.
También es fundamental prestar atención a las grietas y a los sectores donde el material se haya erosionado. Si aparecen daños importantes, conviene solicitar una evaluación profesional para determinar si existe algún riesgo estructural.
La recomendación cobra especial importancia en Mendoza, donde las previsiones para la temporada de primavera-verano anticipan condiciones favorables para nuevas precipitaciones asociadas al fenómeno de El Niño.