La elefanta Kenya llegó a Brasil tras cinco días de viaje: así es el santuario y su nueva vida

La elefanta Kenya llegó a Brasil tras cinco días de viaje: así es el santuario y su nueva vida

Mendoza

Tras más de 35 años en cautiverio, la última elefanta del Ecoparque mendocino fue trasladada a un santuario de 1.500 hectáreas en Brasil.

Después de un extenso operativo de traslado, la elefanta Kenya llegó al Santuario de Elefantes de Brasil, donde iniciará una nueva etapa rodeada de naturaleza y otros ejemplares de su especie. La operación marca el cierre de un capítulo histórico para Mendoza y para Argentina, al tratarse del último elefante en cautiverio del Ecoparque provincial. Ignacio Haudet, director del Ecoparque dialogó con Noticiero 9 y destacó el trabajo de todo el equipo, pero también la felicidad de poder dejarla en su hábitat natural.

Con 44 años, Kenya recorrió más de 3.600 kilómetros en un viaje que demandó cinco días, pero que en realidad comenzó hace más de siete años, cuando se puso en marcha el proceso de liberación. Su nuevo hogar es un predio de 1.500 hectáreas ubicado en el estado de Mato Grosso, un entorno diseñado para respetar los ritmos naturales de los elefantes.

Kenya salió de la caja donde la trasladaron tan solo en media hora y de inmediato comenzó a jugar en la tierra. “Salió todo perfecto. Tuve la oportunidad de viajar junto con Rubén, el cuidador de Kenya, el primero que la vio llegar al ex zoológico y hoy está cerrando un ciclo. Abriéndole la puerta de la caja para que viva en libertad”, explicó Haudet desde Brasil, donde no dejó de destacar que este logro fue un trabajo en equipo.

“Llegamos, después de 3.600 kilómetros, meses de entrenamiento, años de planificación. Un mundo de posibilidades se le abre: Kenya va a poder estar con otros de su especie, oler pasto húmedo y fresco, rascarse contra un árbol y moverse con libertad”, dijo emocionado el director de Biodiversidad y Ecoparque.

“Seguiremos trabajando por el resto de los animales que nos queden en el Ecoparque, pero también para los animales que están en silvestría en nuestra provincia y trabajando para conservar nuestra biodiversidad”, concluyó Haudet.

Un largo camino hacia la libertad

Kenya nació en 1981 y llegó a Mendoza en 1985, tras un convenio con el zoológico alemán Tierpark Hagenbeck. Desde entonces, vivió en el antiguo zoológico mendocino hasta su conversión en Ecoparque. En ese tiempo, especialistas comenzaron a planificar su liberación siguiendo estrictas normas internacionales establecidas por la Convención CITES, que regula el comercio y traslado de fauna silvestre.

El operativo incluyó entrenamiento con refuerzo positivo, análisis sanitarios, permisos internacionales y un acompañamiento permanente por parte de profesionales. Durante el viaje, Kenya fue asistida únicamente por tres personas de confianza: el fundador del santuario Scott Blais, la veterinaria Trish London y su entrenador mendocino, Marcos Flores.

Así es el Santuario de Elefantes de Brasil

El Santuario de Elefantes de Brasi (SEB), ubicado en Mato Grosso, es una organización sin fines de lucro única en Sudamérica. Su objetivo es transformar las vidas y el futuro de los elefantes cautivos en América del Sur. Sus recintos varían entre 40 y 400 hectáreas, lo que permite a los animales moverse libremente, alimentarse con dietas especiales y recibir atención veterinaria especializada.

Su origen se remonta a 2012, a partir de la alianza internacional entre Elephant Voices y Scott Blais, cofundador de The Elephant Sanctuary en Tennessee, Estados Unidos. Esta alianza dio lugar a Global Sanctuary for Elephants, que en 2013 sienta las bases de la Asociación SEB en suelo brasileño.

El predio fue habilitado por el gobierno brasileño en 2018 y cuenta con certificación de excelencia otorgada por The Global Federation of Animal Sanctuaries. La iniciativa surgió de la colaboración entre Elephant Voices y Global Sanctuary for Elephants, impulsada por la experiencia de Blais, quien también fundó el santuario en Tennessee, Estados Unidos.

Kenya ya puede interactuar con otros elefantes, caminar libre por el pasto, rascarse contra los árboles y volver a comportarse como lo haría en su hábitat natural. Para las autoridades de Mendoza y las organizaciones involucradas, su traslado representa un hito en el bienestar animal y el cierre de un ciclo de 136 años de elefantes en cautiverio en la Argentina.

Seguinos en