La carne vacuna bajó hasta un 10% en Argentina por la caída del consumo: qué cortes están más baratos

La carne vacuna bajó hasta un 10% en Argentina por la caída del consumo: qué cortes están más baratos

Economía

El menor consumo de carne vacuna comenzó a reflejarse en los precios de las carnicerías. Algunos cortes registraron bajas de hasta el 10%, aunque el sector advierte que las ventas siguen en niveles históricamente bajos y que el aumento de los costos continúa afectando a los comercios.

El consumo de carne vacuna atraviesa uno de los niveles más bajos de los últimos años en Argentina y esa menor demanda comenzó a impactar en los precios. Según datos de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes, durante las últimas semanas varios cortes registraron una baja cercana al 10%, una tendencia que ya comenzó a observarse en carnicerías de Mendoza y otras provincias.

Si bien la reducción representa un alivio para el bolsillo de los consumidores, desde el sector aseguran que las ventas continúan muy por debajo de los niveles históricos y que los incrementos en logística, energía e insumos siguen presionando sobre la rentabilidad.

Por qué bajó el precio de la carne vacuna

La principal razón de la baja es la fuerte caída del consumo de carne vacuna. Desde la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes explicaron que la demanda disminuyó considerablemente, lo que generó una mayor oferta en el mercado y obligó a ajustar los precios para incentivar las ventas.

Actualmente, el consumo promedio se ubica en 47 kilos por habitante al año, una cifra muy inferior a los registros históricos del país, que durante décadas oscilaron entre los 60 y 75 kilos per cápita.

Qué cortes de carne bajaron de precio

Entre los cortes que registraron las principales reducciones aparecen algunos de los más elegidos por los argentinos para el asado.

Los valores de referencia informados por comerciantes son:

  • Vacío: pasó de entre $20.000 y $22.000 a valores de entre $17.000 y $18.000 por kilo.
  • Punta de espalda: también registró una baja similar y hoy ronda entre $17.000 y $18.000.
  • Asado y costilla: descendieron desde valores de entre $15.000 y $17.000 hasta ubicarse entre $13.000 y $14.000 por kilo.

Aunque la baja en los precios generó un leve movimiento durante julio, impulsado además por el cobro del aguinaldo, los comerciantes reconocen que las ventas continúan siendo muy inferiores a las esperadas.

Muchos locales señalaron que debieron ofrecer descuentos, promociones, combos familiares y ofertas especiales para sostener la actividad.

Los carniceros advierten que los costos siguen aumentando

Desde el sector remarcan que la baja de la carne vacuna no significa una mejora en la rentabilidad. Mientras el precio al consumidor disminuye, los comerciantes continúan enfrentando aumentos en:

  • Costos de distribución.
  • Energía eléctrica.
  • Transporte.
  • Insumos como el polietileno, que según explicaron aumentó cerca del 80% por su relación con el precio de los combustibles.

Por ese motivo, aseguran que el escenario sigue siendo complejo para las pequeñas y medianas carnicerías.

En los comercios mendocinos las opiniones son diversas. Algunos compradores reconocieron haber encontrado precios algo más accesibles, mientras que otros consideran que la reducción todavía resulta insuficiente para recuperar el consumo habitual.

Muchos aseguran que el asado continúa siendo un gasto importante para las familias y que, ante el contexto económico, optan por alternativas más económicas como la carne picada u otros cortes de menor valor.

Mientras tanto, el sector mantiene expectativas de que el consumo mejore durante los próximos meses, aunque reconocen que la recuperación dependerá del poder adquisitivo de los hogares y de la evolución general de la economía.

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