La mujer que en 2017 fue condenada por matar a Genaro Fortunato, ahora enfrenta una nueva causa por violencia. Su actual pareja denunció que fue golpeado y la justicia ordenó su detención.
La justicia de Mendoza imputó nuevamente a Julieta Silva, esta vez por lesiones leves agravadas por el vínculo, tras ser denunciada por su actual pareja. La mujer había sido condenada en 2018 por la muerte del exrugbier Genaro Fortunato, en San Rafael.
Julieta Silva, la mujer mendocina que en 2017 fue condenada por el homicidio culposo agravado de su novio Genaro Fortunato, vuelve a estar en el centro de la escena judicial. Esta semana, fue imputada por agredir físicamente a su esposo, Lucas Giménez, quien denunció haber sido víctima de violencia por parte de Silva.
Según fuentes judiciales, el hecho ocurrió el miércoles 23 de julio, cuando el hombre llamó al CEO para pedir ayuda. Personal policial se dirigió al domicilio y constató que presentaba lesiones visibles. En consecuencia, la fiscalía dispuso medidas inmediatas: prohibición de acercamiento para la imputada y la recopilación de testimonios clave, tanto del personal policial como del Cuerpo Médico Forense.
Debido a que la pareja tiene una hija de un año, Silva quedó detenida con prisión domiciliaria y tobillera electrónica. La causa se encuentra en etapa de investigación, pero la justicia ya determinó su imputación formal por lesiones leves agravadas por el vínculo.
Además, Silva también radicó una denuncia por violencia de género ante la Unidad Fiscal correspondiente, la cual fue incorporada a la causa en curso.
El caso de Genaro Fortunato
El nombre de Julieta Silva tomó repercusión nacional en 2017, cuando fue juzgada por la muerte de su entonces pareja, el joven rugbier Genaro Fortunato, a la salida de un boliche en San Rafael. En el juicio, se probó que Silva lo atropelló dos veces con su auto, aunque la condena fue por homicidio culposo agravado, ya que se entendió que no tuvo intención de matarlo.
La pena fue de tres años y nueve meses de prisión efectiva, más ocho años de inhabilitación para conducir. Tras cumplir su condena, recuperó la libertad y se casó con Lucas Giménez, a solo cuatro kilómetros de donde ocurrió la tragedia.
Paralelamente, los padres de Genaro Fortunato y la madre de la hija del exjugador, iniciaron demandas civiles millonarias contra Julieta Silva. Reclaman más de 7,8 millones de pesos por daños y perjuicios derivados del fallecimiento ocurrido el 9 de septiembre de 2017.