Hace 15 días que vecinos de Guaymallén reclaman por una pérdida de agua y un socavón de gran tamaño en Martínez de Rosas y Ana Zuloaga. Denuncian falta de presión, riesgo de derrumbe y ausencia total de señalización en la zona.
Vecinos de Guaymallén denunciaron una grave pérdida de agua y la presencia de un socavón de importantes dimensiones en la intersección de calles Martínez de Rosas y Ana Zuloaga, en Rodeo de la Cruz. Según advirtieron, el problema lleva al menos 15 días sin solución, pese a los reclamos realizados, y ya genera complicaciones en el tránsito, falta de presión en el servicio y temor por posibles accidentes.
El hundimiento, visible tanto por su ancho como por su profundidad, se encuentra sobre calle Martínez de Rosas en dirección al oeste y, de acuerdo con los frentistas, se agrava con el paso de los días. A la pérdida constante de agua se suma el deterioro del asfalto en los bordes del pozo, lo que alimenta la preocupación por un posible colapso de la calzada.
Durante una recorrida por el lugar, los vecinos señalaron que el agua se desperdicia desde hace más de dos semanas y que, además, en la zona comenzó a disminuir la presión domiciliaria. También remarcaron que no hay señalización preventiva, pese al riesgo que representa el pozo para automovilistas, motociclistas y unidades de gran porte, como colectivos.
“Pueden haber accidentes. Que falte el agua uno o dos días, bueno, pero 15 días ya es una desidia”, expresó uno de los vecinos, quien aseguró que los reclamos ya fueron realizados, aunque hasta el momento no hubo respuestas concretas ni presencia de cuadrillas para reparar el desperfecto.
Los testimonios también apuntan a que el socavón podría seguir creciendo. En el lugar se observan filtraciones, burbujas y cavidades debajo del asfalto, signos que indicarían un deterioro subterráneo de la calzada. Esa situación, sumada al constante paso de vehículos, incrementa el temor de que la estructura ceda en cualquier momento.
La preocupación se acentúa durante la noche, cuando la visibilidad disminuye y la ausencia de carteles o vallas convierte al sector en un peligro latente. “No está señalizado y eso es gravísimo, porque un conductor puede no advertirlo a tiempo”, señalaron los frentistas.
Mientras tanto, los vecinos insisten en que se realice una intervención urgente para frenar la pérdida de agua, reparar la tubería afectada y evitar que el socavón siga avanzando. La situación no solo implica un importante derroche de agua potable, sino también un riesgo concreto para la circulación en una de las arterias de la zona.