Alumnos de la Escuela Técnica José de San Martín N.º 4-120 trabajan en un vehículo eléctrico que pondrá a prueba sus conocimientos de mecánica, electricidad y tecnología. El equipo realizó ensayos en el autódromo Ángel Pena y se prepara para competir del 6 al 8 de noviembre en la Buenos Aires.
La innovación tecnológica y el compromiso con el ambiente se combinan en un proyecto educativo que tiene como protagonistas a estudiantes mendocinos. Alumnos de la Escuela Técnica José de San Martín, avanzan en la construcción de un auto eléctrico con materiales reciclados que representará a la institución en una nueva edición del Desafío ECO YPF 2026, una competencia nacional que reúne a escuelas técnicas de todo el país.
El equipo trabaja en el armado y la puesta a punto del vehículo, en el que aplica conocimientos adquiridos durante su formación. Como parte de la preparación, los estudiantes realizaron pruebas en el autódromo Ángel Pena, donde pudieron ensayar el funcionamiento del prototipo y evaluar su desempeño antes de la carrera.
Cómo es el auto eléctrico que construyeron los estudiantes mendocinos
El vehículo fue desarrollado con componentes reciclables y cuenta con un sistema de propulsión eléctrica alimentado por cuatro baterías. La aceleración se controla mediante un puño similar al que se utiliza en una motocicleta.
Durante el proceso de fabricación, los alumnos participaron en distintas etapas del proyecto, desde la construcción de la estructura hasta la elaboración y el montaje de las piezas necesarias para el funcionamiento del auto.
Uno de los integrantes del equipo contó que se desempeñó como tornero y estuvo a cargo de fabricar los palieres y trabajar en el sistema de dirección. También recordó que algunas tareas, como la soldadura del arco de seguridad y de las bases del motor, representaron mayores dificultades durante el armado.
Los estudiantes destacaron que buena parte de lo aprendido en los talleres de la escuela pudo aplicarse directamente en el prototipo. El acompañamiento de los docentes fue fundamental para resolver problemas técnicos y avanzar con cada etapa de la construcción.
Pruebas en el autódromo Ángel Pena antes de la competencia
Como parte de la preparación para el Desafío ECO YPF, el equipo llevó el auto al autódromo Ángel Pena para realizar ensayos y comprobar cómo responde el vehículo en la pista.
Los alumnos manifestaron su entusiasmo por la posibilidad de probar el prototipo y verificar los avances alcanzados hasta el momento. Las pruebas permiten detectar posibles ajustes y trabajar sobre el rendimiento antes de enfrentarse a los equipos de otras provincias.
La puesta a punto requiere considerar diferentes variables, entre ellas el funcionamiento de las baterías, el consumo de energía y la autonomía del vehículo. En esta competencia, el desafío no consiste únicamente en alcanzar velocidad, sino también en administrar eficientemente la energía para completar el recorrido.
La participación en el proyecto no fue abierta de manera indiscriminada a todos los estudiantes. Según explicaron desde la institución, los integrantes fueron elegidos teniendo en cuenta su rendimiento académico y su desempeño en los talleres.
La escuela cuenta con alrededor de 750 alumnos, por lo que formar parte del equipo representa una oportunidad para poner en práctica los conocimientos adquiridos y asumir responsabilidades dentro de un proyecto colectivo.
Los jóvenes distribuyen las tareas según las necesidades del vehículo y las habilidades de cada integrante. Algunos se concentran en la fabricación de componentes, otros colaboran con el armado general y una estudiante cumple el rol de piloto.
La experiencia también les permite aprender a organizarse, trabajar en equipo y encontrar soluciones ante los inconvenientes que surgen durante el desarrollo de un proyecto técnico.
Cuándo se corre el Desafío ECO YPF 2026
La próxima edición del Desafío ECO YPF está prevista del 6 al 8 de noviembre de 2026 en Junín, provincia de Buenos Aires. Allí, los estudiantes mendocinos buscarán demostrar el resultado del trabajo realizado en la escuela y competir frente a equipos de distintas partes del país.
La carrera pone a prueba el diseño de los vehículos, su funcionamiento y la capacidad de los participantes para aprovechar la energía disponible. Por eso, la eficiencia y la autonomía son aspectos centrales para lograr un buen desempeño.