Un astrofotógrafo argentino logró captar desde las cárcavas del Malacara una postal inédita de la Vía Láctea, reforzando el valor de los cielos “limpios” del sur mendocino y la riqueza natural de la Payunia.
El sur de Mendoza volvió a ser protagonista internacional gracias a la hazaña del astrofotógrafo Lucas Dortone, quien registró la Vía Láctea desde el interior del Volcán Malacara, en Malargüe, y de distintos puntos del sur provinical. La imagen, publicada en sus redes sociales, se convirtió en una muestra de la pureza y limpieza del cielo mendocino, considerado uno de los más aptos del planeta para la observación astronómica.
El Volcán Malacara, ubicado a 42 kilómetros de la ciudad de Malargüe, es una formación hidromagmática única en Argentina. Sus cárcavas y pasadizos, producto de violentas erupciones que mezclaron magma con agua subterránea, ofrecen un escenario natural que sorprende tanto de día como de noche. Allí, Dortone logró una toma inédita: la bóveda celeste atravesando las chimeneas volcánicas, un contraste que une geología y astronomía en una sola postal.
La región de la Payunia, donde se encuentra el Malacara, es reconocida por su densidad de volcanes apagados —más de 800— y por su paisaje rojizo y negro que parece salido de otro planeta. Pero lo que la distingue a nivel mundial es la oscuridad de su cielo nocturno, libre de contaminación lumínica. Esa condición convierte a Malargüe en un verdadero laboratorio a cielo abierto, donde confluyen proyectos científicos como el Observatorio Pierre Auger y experiencias culturales vinculadas al turismo astronómico.
La captura de Dortone no solo tiene valor artístico: también reafirma la importancia de preservar estos entornos naturales. La limpieza del cielo mendocino es un recurso estratégico para la ciencia y el turismo, y cada imagen que lo muestra al mundo contribuye a consolidar a la provincia como capital de la astronomía en Argentina.
El impacto de esta fotografía trasciende lo local. La NASA ya había difundido trabajos previos del mismo autor, y ahora la publicación en medios nacionales refuerza la proyección internacional de Malargüe. La conjunción de naturaleza, ciencia y arte convierte a este rincón de Mendoza en un destino que atrae tanto a especialistas como a viajeros en busca de experiencias únicas.
La postal de la Vía Láctea sobre el Malacara es más que una imagen: es un recordatorio de que en el sur mendocino se encuentra uno de los cielos más limpios del planeta, un patrimonio que merece ser cuidado y difundido.