En un control realizado por la Agencia Nacional de la Seguridad Vial en San Martín, un hombre que superaba ampliamente el límite permitido, admitió haber consumido “fernet” pero la alcoholemia sorprendió hasta a su acompañante.
Un conductor de 33 años fue demorado en Mendoza luego de arrojar un resultado de 2.44 gramos de alcohol por litro de sangre durante un operativo de control vehicular realizado por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) en San Martín.
El hecho ocurrió en el marco de los controles habituales que lleva adelante el organismo. Al realizarse el test de alcoholemia, el hombre admitió haber consumido fernet previamente. La situación generó sorpresa incluso en su acompañante, quien al conocer el resultado lanzó: “¡Es una banda, viejo!, te dije que te iba a dar más de 1 gramo”.
Ante el resultado, las autoridades procedieron a la retención de la licencia de conducir y del vehículo, tal como lo establece la normativa vigente. En Mendoza, manejar con más de 1.00 gramos de alcohol por litro de sangre constituye una contravención, con sanciones económicas que pueden alcanzar los 5.500.000 pesos.
Desde la ANSV recordaron que cuentan con bases de fiscalización en distintos puntos de la provincia, como Ciudad, Tunuyán y Santa Rosa, desde donde se despliegan operativos diarios en rutas y zonas estratégicas. El objetivo es controlar la documentación y las condiciones de manejo para prevenir siniestros viales y reforzar la seguridad en las calles.
Las multas por manejar ebrio en Mendoza
Las sanciones por manejar alcoholizado son las más severas y no tienen descuento por pago anticipado. El monto depende del nivel de alcohol en sangre.
Para conductores con valores de 0,5 a 0,99 gramos (o desde 0,2 gramos en motocicletas y ciclomotores), las multas van de 3.000 a 6.000 UF, lo que representa entre $1.500.000 y $3.000.000.
En los casos más graves, cuando el test arroja más de 1 gramo de alcohol en sangre, las penas oscilan entre 4.000 y 11.000 UF, lo que se traduce en multas que van desde los $2.000.000 hasta los $5.500.000, el tope máximo previsto para 2026.
Además del impacto económico, estas infracciones implican inhabilitación para conducir, retención de la licencia y, según la gravedad, días de arresto. En un contexto de festejos y controles reforzados por Año Nuevo, las autoridades reiteran el mensaje: al volante, alcohol cero.