La denuncia se dio el primero de noviembre pasadas las 23 cuando una joven se presentó en un bar del microcentro pidiendo ayuda y diciendo que había sido raptada y abusada sexualmente, previo a ingresar al colegio.
La Justicia archivó en las últimas horas el expediente por una denuncia de secuestro y abuso sexual, que radicó una joven de 17 años.
Fue el primero de noviembre pasadas las 23, cuando una joven se presentó en un bar del microcentro pidiendo ayuda y diciendo que había sido raptada y abusada sexualmente, previo a ingresar al colegio.
Sin embargo, el Ministerio Público Fiscal comunicó en el día de hoy que, tras una minuciosa a cargo del fiscal Juan Manuel Sánchez, se determinó que la joven estuvo siempre en inmediaciones del colegio al que asiste en Guaymallén y que, entre las 17 y las 21, se encontraba con amigos en el parque Metropolitano de Maipú.
Incluso, hay fotos de esa reunión; además de los movimientos de la tarjeta sube que indican diversos viajes, teniendo el último de ellos como destino final una parada en las inmediaciones del hospital central; lugar donde la joven había manifestado que sus captores la habían liberado, tras abusarla.
A esto se suma que desde el Hospital Lagomaggiore aclararon que la joven no presentaba signos de abuso ni de consumo estupefacientes. En tanto, su madre recalcó durante la investigación que su hija nunca le dijo haber sido abusada.
Según los mismos amigos de la joven, que estaban esa tarde con ella, la adolescente se mostraba preocupada porque no quería que la madre se enterara de que no había ido al colegio.