El presidente Javier Milei protagonizó una intensa jornada en Mendoza que culminó con una caminata por el microcentro. Acompañado por Luis Petri y Alfredo Cornejo, el mandatario saludó a la militancia entre cánticos y fervor antes de regresar rumbo al aeropuerto.
En medio de un imponente operativo de seguridad y un clima de euforia, Javier Milei protagonizó una breve, pero multitudinaria recorrida por el microcentro de Mendoza, donde fue recibido por miles de simpatizantes que lo esperaban desde temprano. El presidente cerró así su paso por la provincia, luego de participar del tradicional almuerzo de las Fuerzas Vivas en San Rafael.
Pasadas las 18, el mandatario salió del hotel Sheraton Mendoza, acompañado por su hermana Karina Milei, el gobernador Alfredo Cornejo y el ministro de Defensa Luis Petri. Una camioneta oficial lo trasladó unos metros por Primitivo de la Reta hasta Garibaldi, donde descendió para saludar a la multitud que coreaba su nombre entre cánticos y banderas argentinas.
El clima fue de exaltación y desorden: la cantidad de gente hizo casi imposible avanzar. Entre gritos de “Milei querido, el pueblo está contigo”, el presidente caminó unos metros rodeado por militantes y curiosos que buscaban una foto o un apretón de manos.
Mientras tanto, del otro lado de la calle, un grupo de manifestantes integrado por jubilados y organizaciones de izquierda se manifestó en contra del mandatario, con pancartas y consignas críticas como “Fuera Milei, hambreador y represor”.
La recorrida fue más corta de lo previsto, debido a la magnitud de la convocatoria, el presidente caminó tan solo algunos metros antes de subirse nuevamente a la camioneta. Desde el techo del vehículo y con su megáfono en mano se dirigió a los mendocinos que lo estaban esperando con unas breves palabras: “Les pido que no bajen los brazos. No se dejen ganar por el pesimismo”, expresó frente a una multitud que lo aplaudía y coreaba su nombre.
Durante su discurso, también aprovechó para confrontar con “el populismo del pasado” y agradecer el respaldo recibido durante su visita a la provincia. Incluso se tomó unos minutos para firmar libros y cantar junto a los militantes.
El momento más llamativo se produjo cuando Alfredo Cornejo quedó momentáneamente separado de la comitiva y rodeado por la multitud, mientras el presidente era subido nuevamente al vehículo para continuar su marcha.
Tras poco más de diez minutos en el microcentro, Milei se retiró rumbo al aeropuerto para partir rumbo a Buenos Aires, dando por finalizada una jornada marcada por la masiva convocatoria, la desorganización y la ferviente militancia.