El hallazgo de los restos de Ana Lía Corte, de 52 años, en un barranco cercano al cementerio municipal, conmocionó a la ciudad. La fiscalía investiga cómo llegó allí y cuál fue la causa de muerte, mientras la familia pide respeto en medio del dolor.
El caso de Ana Lía Corte comenzó el 8 de mayo, cuando fue vista por última vez en el barrio Melipal. Cámaras de seguridad confirmaron que tomó un colectivo de la línea 51 y descendió en pleno centro de Bariloche. Desde entonces, nada se supo de ella, lo que generó un operativo de búsqueda que incluyó a la Policía de Río Negro, Bomberos y perros rastreadores.
El 26 de mayo, vecinos alertaron sobre restos humanos en un barranco del barrio Arrayanes, próximo al cementerio municipal. La familia reconoció los restos en el lugar y confirmó la identidad. El cuerpo estaba descuartizado, lo que refuerza la hipótesis de un crimen. La fiscalía investiga si el cadáver fue trasladado allí posteriormente, ya que la zona había sido inspeccionada en operativos previos.
Las fiscales Betiana Cendón y María Sofía Ocampo encabezan la causa. El cuerpo fue trasladado a la morgue del hospital zonal para la autopsia del Cuerpo Médico Forense, que deberá establecer la causa y la data de muerte. “Estamos trabajando con todas las áreas de Criminalística para obtener respuestas”, señaló Cendón en declaraciones a la prensa local.
Su pareja, Milton Marques, relató que Ana Lía estaba bajo tratamiento psiquiátrico desde 2019 por cuadros de depresión e insomnio. “Siempre la acompañamos en su tratamiento, pero en los últimos días estaba muy angustiada”, explicó. En 2021 ya había protagonizado un episodio similar, cuando fue encontrada con hipotermia tras ausentarse de su casa durante una tormenta.
Durante las dos semanas de búsqueda, se rastrillaron zonas como el arroyo Ñireco, el Cerro Otto, Chalhuaco y edificios abandonados. Incluso se extendió el operativo a Villa La Angostura. La aparición del cuerpo en un lugar previamente revisado genera interrogantes sobre los movimientos de la víctima y posibles responsabilidades.
El caso generó un fuerte impacto en Bariloche. Vecinos y allegados expresaron su dolor y exigieron justicia. “Es un hecho que nos golpea a todos, necesitamos respuestas claras”, dijo un referente barrial. La familia pidió respeto y privacidad en este momento de duelo.
La investigación se centra en reconstruir las últimas horas de Ana Lía y determinar si hubo participación de terceros. Los resultados de la autopsia y las pericias serán claves para avanzar en la causa. Mientras tanto, la ciudad permanece en estado de conmoción por un desenlace que nadie esperaba.