Mujeres que calzan más de 40 aseguran que encontrar la horma de su zapato en el mercado es una odisea. No hay variedad de modelos y se sienten discriminadas. Los pocos locales que tienen algún par es porque se lo encargan a artesanos del calzado ¿qué dicen las mendocinas con esta condicion y cual es la opinion de los especialistas?
Las mujeres que calzan más de 40 aseguran que encontrar la horma de su zapato en el mercado es una odisea.
No hay variedad de modelos y se sienten discriminadas. Los pocos locales que tienen algún par es porque se lo encargan a artesanos del calzado, ¿qué dicen las mendocinas con esta condición y cuál es la opinión de los especialistas?
Esta realidad se vive desde hace tiempo. No encuentran un modelo que les agrede y la mayoría de las veces terminan comprando porque no tienen otra opción.
A pesar de que la ley de talles se debería encargar de regular tanto indumentaria como calzado y asegurar un mercado más igualitario, esto no se puede ver en la mayoría de los locales.
Son contados aquellos que hoy en Mendoza le encargan a un artesano de Buenos Aires talles hasta el 44.
Se trata de una problemática que no solo ve en nuestro país, sino en el Mundo. Aseguran de hecho que hay estigmas sociales alrededor de las mujeres con pie grande.
Josefina a los 15 ya calzaba 38 y conseguir el modelo que combinara con su vestido fue una odisea.
Las que padecen esta situación sienten que a las mujeres con pies pequeños las relacionan con la femineidad, por eso hay muchas que hasta han mentido por vergüenza.
Como resultado de la desesperación, hay mujeres que se mueven por la vida con los dedos apretados. De hecho, la dueña de una ortopedia de Mendoza comprueba lo que ve a diario.