Falleció Pablo Antonio Rivero Ríos, jefe de la Alcaidía de Alojamiento Transitorio, mientras participaba del operativo de recaptura. La Policía de Mendoza mantiene un intenso rastrillaje para dar con los prófugos.
El departamento de Tunuyán atraviesa horas de profunda conmoción luego de que la fuga de dos internos de la Alcaidía de Alojamiento Transitorio terminara con la muerte del jefe penitenciario a cargo del operativo. Se trata de Pablo Antonio Rivero Ríos, de 43 años, quien se desempeñaba como responsable de la dependencia desde noviembre de 2025 y acumulaba 21 años de servicio en el Servicio Penitenciario provincial.
Cómo fue la fuga en la Alcaidía de Tunuyán
El episodio ocurrió cerca de las 11:15 de este jueves. Los dos detenidos habían sido trasladados desde el Complejo Penitenciario San Felipe para cumplir con audiencias judiciales en el departamento del Valle de Uco.
Tras prestar declaración, en el marco de controles jurisdiccionales por causas en trámite, fueron alojados de manera transitoria en la alcaidía local a la espera de su regreso al penal. En ese contexto, y en medio de un momento de vulnerabilidad operativa, aprovecharon un descuido y escaparon del edificio. Según fuentes vinculadas a la investigación, cuatro efectivos estaban asignados a la custodia de los internos al momento de la evasión.

Al advertir la ausencia de los reclusos, el jefe de la alcaidía encabezó de inmediato el operativo de búsqueda de presos fugados. Durante la persecución, Rivero Ríos sufrió una fuerte descompensación. Fue asistido por sus compañeros y trasladado de urgencia al Hospital Scaravelli, donde ingresó sin signos vitales.
De acuerdo con información confirmada por allegados, el funcionario padecía una patología cardíaca y semanas atrás había sufrido un preinfarto que lo mantuvo con licencia médica. Sin embargo, habría regresado a su puesto de manera anticipada en los últimos días.
La hipótesis preliminar indica que el cuadro de estrés y tensión vivido durante la fuga habría desencadenado un infarto fatal. Rivero era oriundo de San Rafael, padre de cuatro hijos y recientemente egresado de la Tecnicatura en Seguridad Pública. Su muerte generó un fuerte impacto en la fuerza y en la comunidad tunuyanina.
Quiénes son los presos prófugos
El Ministerio Público Fiscal difundió los datos de los evadidos y solicitó colaboración para su localización. Uno de ellos es Enrique Acosta Vega, de 34 años, procesado por homicidio simple en grado de tentativa. Su prontuario incluye antecedentes por homicidio simple, lesiones dolosas en riña, robo, amenazas y causas vinculadas a violencia de género.
El segundo prófugo es Víctor Bravo Morón, de 40 años, detenido por robo agravado por el uso de arma. Entre sus antecedentes figuran homicidio agravado y diversos episodios de violencia de género.
Durante toda la jornada se desplegó un amplio operativo con participación de personal policial, drones, canes y el helicóptero de la fuerza provincial. Los rastrillajes se concentraron en zonas rurales, fincas y sectores descampados, aunque hasta el cierre de esta edición los resultados eran negativos.
Vecinos del departamento manifestaron inquietud ante la posibilidad de que los fugitivos permanezcan ocultos en áreas urbanas o rurales del Valle de Uco. Las autoridades no descartan nuevas medidas en las próximas horas y se prevé que los operativos continúen con refuerzos.