Un parto inesperado y contrarreloj se vivió durante la madrugada en Maipú, cuando una mujer rompió bolsa en su vivienda y no llegó a ser trasladada a un hospital. Ante la urgencia, efectivos de la Policía de Mendoza actuaron como parteros y asistieron el nacimiento de la beba.
Un parto domiciliario cargado de tensión y emoción se vivió durante la madrugada de este miércoles en Maipú, cuando una mujer de 27 años dio a luz en su vivienda y fue asistida por efectivos de la Policía de Mendoza, que actuaron como parteros ante la urgencia de la situación. La rápida intervención permitió preservar la salud de la madre y de la recién nacida, que luego fueron trasladadas a centros de salud y donde se encuentran fuera de peligro.
El hecho ocurrió cerca de las 4.15 de la mañana en una casa del barrio 25 de Mayo, tras un llamado al 911 que alertaba sobre una mujer con fuertes dolores y ruptura de bolsa. Desde el Centro Estratégico de Operaciones (CEO) se dispuso el envío inmediato de personal de la Unidad Especializada de Patrullaje Maipú (UEP), ya que no había ambulancias disponibles en ese momento.
Un parto inesperado y asistencia policial clave
Al llegar al domicilio, los policías constataron que el parto era inminente. La mujer, de origen boliviano y con controles médicos previos, había sido evaluada el día anterior en un hospital, donde le indicaron que aún no estaba en condiciones de quedar internada. Sin embargo, durante la madrugada la situación se precipitó.
Mientras era trasladada desde el patio hacia una habitación, la parturienta comenzó a dar a luz. Los efectivos, tres hombres y una mujer, actuaron de inmediato siguiendo las indicaciones de los operadores del 911. En medio de la urgencia, lograron recibir a la bebé, estimularla para que reaccionara y realizar la ligadura del cordón umbilical, una maniobra fundamental para evitar complicaciones.

“Improvisamos, no teníamos nada para utilizar en ese momento. Es una cosa muy impresionante ver un nacimiento en vivo, te queda para toda la vida”, relataron los policías que participaron del operativo, al describir la rapidez con la que se desarrolló el parto. A los pocos segundos, la recién nacida comenzó a llorar y a moverse, lo que trajo alivio a todos los presentes.
Minutos después del nacimiento, arribó una ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC). La madre fue trasladada al Hospital Paroissien, donde quedó internada en observación y se encuentra en buen estado de salud. La bebé, que fue bautizada como Milagro, fue derivada al Hospital Notti para controles de rutina y estudios preventivos. El padre señaló que la intervención de los policías fue clave, ya que en ese momento no sabían qué hacer y era una situación muy desesperante.
Según informaron fuentes oficiales, la recién nacida permaneció en el área de neonatología, con suero y monitoreo constante, aunque su evolución es favorable y no presenta complicaciones.