El pequeño habría sido zamarreado por el padrastro lo que le provocó graves lesiones cerebrales. El episodio habría ocurrido el 10 de abril por la noche.
Un hombre fue imputado por intento de homicidio agravado tras la brutal agresión a un menor en Luján de Cuyo.
En el marco de la investigación por la violenta agresión a un niño de un año y nueve meses ocurrida el pasado 10 de abril en una vivienda de Luján de Cuyo, la Justicia avanzó con la imputación del principal sospechoso.
Este jueves 23 de abril de 2026, la fiscal de la Unidad Fiscal de Homicidios y Violencia Institucional, Florencia Díaz Peralta, imputó a Cristian Gonzalo Fragapane Gómez por el delito de homicidio simple calificado por alevosía en grado de tentativa, según lo establecido en los artículos 80 inciso 2 y 42 del Código Penal.
El hecho, que generó conmoción por la gravedad de las lesiones sufridas por el menor, continúa bajo investigación mientras se intentan esclarecer las circunstancias en las que se produjo la agresión.
Desde el Ministerio Público indicaron que la causa sigue en etapa investigativa y no se descartan nuevas medidas en el avance del expediente.
Zamarreo: la principal hipótesis
Este estremecedor hecho sucedió a medidados de abril cuando un niño de 2 años ingresó en grave estado al Hospital Notti con lesiones cerebrales compatibles con síndrome de zamarreo. El episodio encendió las alarmas en el sistema de salud y derivó en una denuncia judicial que apunta al entorno familiar del menor.
El hecho comenzó a tomar forma el pasado viernes, cuando el pequeño fue trasladado de urgencia a la guardia del Hospital Notti en un estado delicado. Tras ser estabilizado, quedó internado en terapia intensiva, donde permanece con pronóstico reservado.
De acuerdo a fuentes vinculadas a la investigación, los médicos detectaron graves lesiones neurológicas que encendieron las sospechas de un posible caso de violencia infantil. La evaluación fue acompañada por el Programa Provincial de Maltrato Infantil, que intervino en el análisis clínico.
Los especialistas indicaron que las lesiones observadas son compatibles con el denominado síndrome de zamarreo, una forma de maltrato que se produce por sacudidas violentas al menor y que puede provocar daños severos en el cerebro.
En ese momento, se supo que el niño había tenido una internación previa meses atrás, aunque en ese momento no se habían detectado indicadores de maltrato. En la causa también interviene el Equipo Técnico Interdisciplinario (ETI), que analiza el contexto familiar y el vínculo con los adultos responsables.