La mujer fue imputada como presunta partícipe del asalto ocurrido en un local de calle Las Heras. La Fiscalía sostiene que habría aportado información a los delincuentes y analiza un gesto que realizó frente a las cámaras de seguridad.
La investigación por el robo de $110 millones a una financiera ubicada en pleno centro mendocino sumó una nueva detenida. Se trata de una empleada del establecimiento, de 34 años, a quien la Fiscalía de Robos, Hurtos Agravados y Sustracción de Automotores imputó como presunta partícipe del millonario asalto.
La sospecha de los investigadores surgió durante el análisis de las cámaras de seguridad. Según la hipótesis fiscal, la mujer habría realizado un gesto hacia una persona que se encontraba en el exterior del local poco antes de que se concretara el robo.
A partir de esa evidencia, el fiscal José Manuel García Mango resolvió imputarla por robo agravado en poblado y en banda y por el uso de un arma no habida, en calidad de partícipe.
La mujer permanece detenida y la Justicia deberá definir ahora cómo continúa su situación procesal.
Qué sospecha la Justicia sobre la empleada
De acuerdo con la reconstrucción realizada por los investigadores, la empleada habría hecho un gesto en momentos en que un integrante del personal de seguridad se retiraba del establecimiento. Para la Fiscalía, esa acción podría estar relacionada con los delincuentes que aguardaban en las inmediaciones.
La hipótesis apunta a que los autores del robo contaban con información desde el interior de la financiera, ya que pudieron ingresar al lugar sin forzar puertas ni provocar daños y actuaron con rapidez.
Sin embargo, la defensa cuestiona esa interpretación. El abogado Pablo Cazabán sostiene que el video muestra únicamente un gesto que, según su explicación, podría tratarse de un saludo habitual hacia el guardia de seguridad.
Por ese motivo, el defensor solicitó que se incorporen y analicen las grabaciones de los días anteriores, con el objetivo de determinar si la empleada realizaba habitualmente el mismo gesto con el trabajador. La mujer se encuentra detenida y permanece alojada en una dependencia policial.
Mientras la Fiscalía solicitó que se realice una audiencia para discutir una eventual prisión preventiva, la defensa busca que la acusada recupere la libertad o, subsidiariamente, acceda a la prisión domiciliaria con tobillera electrónica.
La definición quedará en manos de un juez de Garantías, quien deberá evaluar las pruebas reunidas hasta el momento y los argumentos de ambas partes.
Para la defensa, el material existente resulta insuficiente para mantener a la mujer detenida. Desde la Fiscalía, en cambio, consideran que existen elementos que justifican avanzar con la investigación y sostener la sospecha de una posible participación en el atraco.

Durante el procedimiento que terminó con la detención de la empleada, personal de Investigaciones secuestró su teléfono celular.
El dispositivo quedó incorporado a la causa y será sometido a análisis para determinar si contiene información que pueda aportar elementos sobre el robo.
El objetivo será establecer si existieron comunicaciones, contactos o algún otro dato que permita confirmar o descartar la hipótesis de que la empleada habría proporcionado información a los autores del asalto.
Por el momento, los investigadores no lograron identificar ni detener a los otros sospechosos que habrían participado directamente del robo.
Así fue el millonario robo a la financiera de calle Las Heras
El asalto ocurrió durante la noche del 26 de agosto, en una financiera ubicada sobre avenida Las Heras al 219, en Ciudad de Mendoza. El episodio se produjo cuando tres empleados se preparaban para cerrar el establecimiento, luego de que se retirara el personal de seguridad privada.
Según la reconstrucción policial, alrededor de las 20.45, dos hombres encapuchados y con guantes ingresaron al local. Uno de ellos exhibió un arma, aunque de acuerdo con la información incorporada a la investigación no llegó a apuntar contra los trabajadores.
Los delincuentes lograron controlar rápidamente la situación y se apoderaron de aproximadamente $110 millones en efectivo. Además del dinero, se llevaron tres teléfonos celulares pertenecientes a empleados que se encontraban en el lugar.
Después de concretar el robo, los dos delincuentes abandonaron la financiera y salieron hacia la calle. En las inmediaciones los esperaba un tercer sospechoso, que habría permanecido a bordo de un Toyota Etios blanco sin patente colocada. Los tres escaparon del lugar y desde entonces son buscados por los investigadores.