El Colegio Notarial de Mendoza concluyó de manera preliminar que el documento utilizado para retirar el Chevrolet Corsa de una playa de secuestros era apócrifo. La investigación detectó que fueron adulteradas la firma de una escribana, el código QR y una legalización notarial.
La investigación por el Chevrolet Corsa que fue retirado de una playa de secuestros y días después protagonizó un accidente en el Acceso Sur sumó un nuevo elemento clave. El Colegio Notarial de Mendoza informó que el permiso presentado para retirar el vehículo presenta indicios de haber sido falsificado y confirmó que la documentación utilizada no corresponde a un instrumento notarial válido. El caso es investigado por la Justicia, que busca determinar cómo el automóvil logró salir del depósito judicial mediante un documento presuntamente adulterado.
Tras analizar la documentación presentada en el expediente, el Colegio Notarial de Mendoza determinó que, en principio, el permiso utilizado para retirar el vehículo constituye un instrumento apócrifo.
Según explicó la institución, la legalización notarial que figuraba en el documento sí existe dentro de sus registros, pero corresponde a un trámite completamente distinto y sin relación con el automóvil involucrado.
Además, durante la revisión se detectó que también fue alterado el código QR, utilizado habitualmente para verificar la autenticidad de las actuaciones notariales.
La escribana denunció que utilizaron su firma sin autorización
La escribana Lorena Barzola, cuyo nombre aparecía en la documentación presentada para retirar el automóvil, radicó una denuncia penal al advertir que su firma habría sido utilizada de manera fraudulenta.
De acuerdo con su presentación judicial, el documento original habría sido modificado para conservar su firma y reemplazar el contenido por un nuevo texto destinado a autorizar la entrega del vehículo.
La profesional aseguró que el trámite auténtico correspondía a otro expediente y nunca tuvo relación con el Chevrolet Corsa investigado. También sostuvo que posteriormente habrían falsificado nuevamente su firma durante otras instancias del procedimiento registral.
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores fue que la legalización emitida por el Colegio Notarial efectivamente existe, aunque corresponde a otro instrumento completamente diferente.
Según detalló la institución, esa certificación estaba vinculada con una declaración jurada por el extravío de documentación de una motocicleta y no con ninguna autorización para retirar un vehículo secuestrado.
El organismo también señaló que el documento presenta múltiples inconsistencias respecto del formato habitual de los instrumentos notariales, tanto en la ubicación de las firmas como en su estructura.
El caso comenzó tras el choque en el Acceso Sur
La maniobra salió a la luz luego del accidente ocurrido días atrás en el Acceso Sur, donde el conductor del Chevrolet Corsa protagonizó un siniestro vial mientras manejaba con 2,15 gramos de alcohol por litro de sangre, según la investigación.
Pocas horas después del choque, una persona aseguró ser el verdadero propietario del automóvil y denunció que el vehículo debía continuar secuestrado en una playa judicial, ya que nunca había autorizado su retiro.
A partir de esa presentación comenzó una investigación para reconstruir cómo el rodado salió del depósito y qué documentación fue utilizada para concretar la entrega.
Mientras avanza la causa penal, la Justicia busca determinar quién confeccionó la documentación falsa, cómo logró superar los controles administrativos y si existieron otras personas involucradas en la maniobra.
Por su parte, el Colegio Notarial de Mendoza ratificó su disposición para colaborar con los organismos judiciales y recordó que todas las actuaciones notariales pueden ser verificadas mediante los sistemas oficiales de autenticación.