El municipio de Guaymallén realiza controles y detectó 50 infracciones durante la primera jornada. Las mediciones se realizan con decibelímetros y los vehículos que exceden los límites establecidos son retenidos. El operativo se repetirá en distintos puntos del departamento.
Guaymallén lleva adelante un operativo para controlar los niveles de ruido que generan los escapes de motos y vehículos. Los procedimientos incluyen mediciones con decibelímetros y, cuando se detecta que un rodado supera los límites establecidos, se dispone su retención.
El operativo se realiza sobre la lateral del Acceso Este y es llevado adelante por el municipio en conjunto con el Ministerio de Seguridad de Mendoza. Además del control de escapes, los inspectores verifican documentación, realizan controles de alcoholemia y detectan otras infracciones de tránsito.
El intendente de Guaymallén, Marcos Calvente, explicó que el objetivo es intervenir ante los vehículos que generan ruidos molestos y afectan a quienes viven en la zona.
“Lo que busca es medir el uso de los escapes, tanto en motos como en autos que generan ruido y altera la calidad de vida de nuestros vecinos”, señaló Calvente.
Para determinar si un vehículo supera los niveles permitidos se utiliza un decibelímetro, un equipo calibrado específicamente para realizar este tipo de mediciones, que se realizan siguiendo un procedimiento determinado. El equipo se coloca aproximadamente a un metro del caño de escape y con una orientación de 45 grados. Luego se solicita al conductor que mantenga una aceleración constante.
Gonzalo Agüero, subdirector de Seguridad Vial, explicó sobre la medición permitida por ley. Si el resultado supera los 85 decibeles en el caso de las motos y vehículos de menor porte, se considera que existe una infracción. En los vehículos de mayor porte, el límite es de 90 decibeles.
“En caso de resultar un número mayor, se considera positivo para esta infracción se realiza el labrado del acta correspondiente más la retención del vehículo”, detalló Agüero.
Calvente indicó que la infracción por circular con un escape que excede los niveles permitidos es considerada gravísima y que la multa ronda los $350.000, además del secuestro del vehículo.
“Después, para retirar ese vehículo se debe retirar en determinadas condiciones, se debe abonar al Ministerio lo que resulta del peaje en la playa y se debe extraer para poder retirar el vehículo, el caño de escape que es el que motiva la infracción”, explicó.
El municipio informó que el operativo “cero ruido” continuará y se replicará a diario en distintos puntos de Guaymallén con controles destinados a detectar vehículos que circulen fuera de los límites establecidos.