Alerta por bolsitas de nicotina: son muy adictivas y las consumen adolescentes

Alerta por bolsitas de nicotina: son muy adictivas y las consumen adolescentes

Salud

Especialistas advierten por la llegada de bolsitas de nicotina al mercado, un producto que se vende como “libre de humo” pero concentra altas dosis de esta sustancia, genera fuerte adicción y ya muestra un creciente consumo entre adolescentes impulsado por las redes sociales.

Profesionales de la salud emitieron una alerta sanitaria por la comercialización de bolsitas de nicotina que ya se venden en algunos quioscos del país, principalmente en la Ciudad de Buenos Aires, y que llegarían a Mendoza en los próximos días. El producto, que suele exhibirse junto a caramelos y chicles, genera preocupación por su creciente consumo entre adolescentes y por los riesgos que implica para la salud.

Las bolsitas de nicotina —conocidas como nicotine pouches— son pequeños sobres saborizados que se colocan entre el labio superior y la encía. No producen humo ni vapor y se promocionan como “libres de humo”. Si bien están aprobadas por la FDA en Estados Unidos y destinadas exclusivamente a adultos, su popularidad en redes sociales disparó el interés de menores de edad.

Según se informó, el producto aún no se comercializa oficialmente en Mendoza, aunque se estima que llegará al mercado local a partir de la próxima semana, con un precio aproximado de $5.500 por envase. Algunos usuarios las utilizan con la intención de dejar de fumar, mientras que otros lo hacen con fines recreativos.

En diálogo con medios locales, el neumonólogo Ramón Alchapar explicó que estas bolsitas representan una nueva estrategia de la industria tabacalera para adaptarse a las leyes antitabaco. “Primero fueron las restricciones al humo, luego el cigarrillo electrónico, después el tabaco calentado y ahora aparece esta forma de consumo de nicotina pura, que no afecta a terceros porque no genera humo”, señaló.

Sin embargo, el especialista advirtió que el riesgo principal está en la cantidad de nicotina que contienen. Mientras un cigarrillo tradicional libera aproximadamente entre 1 y 2 miligramos de nicotina, estas bolsitas pueden contener entre 1,5 y 6 miligramos por unidad. “Con tres o cuatro bolsitas de las más fuertes se puede superar la nicotina que aporta un paquete entero de cigarrillos”, explicó. El peligro es aún mayor si el producto es utilizado por niños o adolescentes.

El uso consiste en colocar la bolsita detrás del labio superior durante unos 15 a 30 minutos, tiempo en el que se libera la nicotina, que luego permanece activa en sangre durante varias horas. La absorción por la mucosa bucal es rápida y efectiva. Además, los envases incluyen un compartimento para descartar las bolsitas usadas, una estrategia que, según las tabacaleras, busca reducir el impacto ambiental.

Las bolsitas contienen nicotina —derivada del tabaco o sintética—, celulosa, agua, saborizantes y carbonato de sodio, responsable de la sensación de picor inicial. Para Alchapar, no deben considerarse un método terapéutico para dejar de fumar: “No cumplen con las normas farmacológicas necesarias y su objetivo no es la cesación tabáquica”.

El médico también remarcó que la nicotina es una de las sustancias más adictivas que se conocen. En dosis bajas puede generar una sensación transitoria de bienestar, mayor concentración y disminución del apetito, pero en dosis elevadas está asociada a enfermedades graves como cáncer de boca, infartos, accidentes cerebrovasculares, aumento de la presión arterial y de la frecuencia cardíaca.

La preocupación crece a partir de estudios recientes. Una investigación del Centro de Estudios de Sociedad reveló que, en adolescentes de entre 12 y 17 años de cuatro ciudades del país, el 3,4% ya probó bolsitas de nicotina y casi el 2% las consumió en los últimos 30 días. Los especialistas advierten que el consumo suele darse por imitación y pertenencia grupal, y que puede derivar en consumos mixtos junto al vapeo y el cigarrillo tradicional.

Finalmente, los profesionales alertaron que estos productos no cumplen con todas las advertencias exigidas por la Ley Nacional Antitabaco y pidieron especial atención a padres y comerciantes. “No son caramelos ni chicles, son bolsitas de nicotina y son nocivas”, remarcaron, al tiempo que insistieron en la necesidad de reforzar la prevención y la información ante la inminente llegada del producto al mercado local.

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