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Es adicta a las cirugías y se puso tanta silicona que no puede dormir

Amanda Ahola tiene 22 años y quiere convertirse en Barbie.

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Redacción ElNueve.com
3 de agosto de 2018 | 17:31

Una joven de 22 años se transformó en adicta a las cirugías plásticas que ahora no puede ni dormir. Es tanta la afición de Amanda Ahola a las operaciones que los médicos se niegan a seguir operándola.

La finlandesa no ha escatimado en gastos con el objetivo de parecerse a la figura de Barbie. Para lograrlo también ha gastado miles de dólares.

“No importa qué tan voluminosa me vea, nunca será lo suficientemente grande para mí. Mi ambición es verme tan plástica como sea posible”, reveló la joven en una conversación con el diario inglés The Sun.

Por culpa de su obsesión, puso su vida en peligro en varias ocasiones, pero hubo una oportunidad en particular en que casi pierde la vida. Durante su tercer aumento mamario sufrió un complicación en el quirófano, en donde sufrió una inflamación en el cerebro.

Pero esa no fue la única complicación, una vez que salió del pabellón, el gran tamaño de los senos provocó que tareas tan fáciles como dormir fueran demasiado dolorosas.

“Mi último trabajo en los pechos fue muy difícil, tuve un dolor de espalda horrible que incluso acostarme, caminar o sentarme era casi imposible de hacer. Fue difícil hacer cosas simples como ponerme maquillaje durante varias semanas”, dijo Amanda.

Además de los implantes en los senos, se ha realizado otras intervenciones en el rostro y el cuerpo, tantas que ahora los médicos se niegan a seguir operándola.

“He pedido a tres médicos más cirugía pero todos me han negado”, continuó. “Hago procedimientos menos invasivos todo el tiempo”, reveló

La chica confesó que desde los 16 años sabía que sería un persona “plástica”, haciéndose su primer aumento mamario a los 18. "Cambiar mi cuerpo me ha dado una vida que no hubiera tenido sin pechos grandes, mi vida se vería totalmente diferente sin ellos”, reveló en una entrevista.

“Mis amigos y mi familia me aceptan. Aunque no necesariamente me entienden o por qué lo hago, no afecta nuestras relaciones”, añadió.

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