El rosarino presentó en Buenos Aires las 25 canciones de su nuevo disco Novela, pero la apuesta artística terminó envuelta en silbidos y críticas. La noche dejó imágenes virales.
El Movistar Arena fue testigo de una de las veladas más comentadas de los últimos tiempos. Fito Páez decidió interpretar de corrido los 25 temas inéditos de su flamante disco Novela, en un gesto de confianza absoluta en su obra. Sin embargo, la recepción del público no fue la esperada: los abucheos y silbidos marcaron el pulso de un recital que se convirtió en polémica.
La propuesta de Páez era clara: apostar por lo nuevo y dejar de lado los clásicos que lo consagraron. Esa decisión, que en otros contextos podría haber sido celebrada como un acto de valentía, generó desconcierto entre los asistentes. Muchos esperaban escuchar himnos como Mariposa Technicolor o El amor después del amor, y se encontraron con un repertorio completamente inédito.
El clima dentro del estadio se tensó a medida que avanzaba el show. Los abucheos comenzaron a multiplicarse y se viralizaron en redes sociales, donde circularon videos que mostraban la incomodidad del público. La escena de miles de celulares encendidos, que suele reflejar entusiasmo, esta vez se transformó en testimonio del malestar colectivo.
En medio de la tensión, Páez reaccionó desde el escenario con frases dirigidas a la platea, intentando sostener la propuesta. Tras el recital, publicó un mensaje en redes sociales donde aseguró: “Nunca voy a olvidar esta noche. Me sentí más vivo que nunca”. Su descargo mezcló agradecimientos con una defensa de la apuesta artística.
El episodio abrió un debate sobre el rol de los clásicos en la carrera de un artista consagrado. ¿Hasta qué punto es posible arriesgarse a presentar un repertorio íntegramente nuevo sin desconectar con la audiencia? Para algunos críticos, la decisión fue un gesto de coherencia y autenticidad; para otros, un error estratégico que desató la reacción adversa.
La viralización del show amplificó la polémica. Los hashtags vinculados al recital se convirtieron en tendencia y las opiniones se dividieron entre quienes defendieron la audacia de Páez y quienes reclamaron por la ausencia de sus hits. La discusión trascendió el estadio y se instaló en la agenda cultural.
El recital en el Movistar Arena quedará registrado como un momento incómodo pero significativo en la trayectoria de Fito Páez. Entre genialidad y abucheos, la noche dejó en claro que la música en tiempos de hiperconectividad no solo se juega en el escenario, sino también en la reacción inmediata de las redes sociales.