En medio de acusaciones cruzadas, tensiones familiares y la exposición de menores, el conflicto escala a niveles impensados.
El “Wandagate” no deja de ser noticia en los medios de comunicación de chimentos. Lo más preocupante de todo este tire y afloje entre adultos son los niños que quedan en el medio. Hace poco se filtró un audio de Mauro Icardo diciéndole a su hija Francesca que “Tenía que revisar la agenda” para ver si iba a su cumpleaños o no.
También se supo que supuestamente Rufina La hija de Eugenia “La China Suárez” y Nicolás Cabré quiso saludar a Francesca y Wanda no la habría dejado. ¿Habrá querido Rufina o la estaban obligando? Eso no lo sabemos, lo que sabemos es que su papá estalló por la exposición mediática a la que está expuesta la pequeña.
Ahora se escribió un nuevo capítulo en esta historia que al principio parecía ser una comedia o una novela turca, pero ahora ya perfila para ser una de terror.
Ahora se filtraron audios que revelan peleas entre Wanda y Mauro relacionadas con el cumpleaños de Francesca.
En uno de los audios más polémicos, Wanda arremete contra Mauro haciendo referencia a la convivencia del futbolista con los hijos de La China Suárez. “Andá a limpiarle el culo a Amancio”, lanzó Wanda en un tono cargado de ironía.

Otro fragmento expone una acalorada discusión en torno a la angustia de su hija mayor, quien no sabía si su padre asistiría a su cumpleaños. “Que la tengas con la angustia de si vas a venir o no, me parece que lo podrías confirmar si la llamás para saludarla”, reclamó Wanda. La respuesta de Mauro fue tajante: “Estaría bueno que vos no hables porque tengo que hablar con la nena”.
El intercambio escaló aún más cuando Nara lanzó duras palabras en referencia a Suárez: “No la llames a la nena hablándole de la hija de la prostituta que fue tu amante. No son bienvenidas en mi casa ni en la tuya”. Icardi no se quedó atrás y le recriminó su relación con L-Gante: “Mirá vos, la misma prostituta que fuiste vos con L-Gante y te fuiste con la hija y la metiste en la casita de mi hija”.
El escándalo ya trasciende lo mediático y pasa a lo psicológico.