Lo que comenzó como una simple discusión doméstica por el uso del lavarropas escaló hasta convertirse en una batalla campal que incluyó agresiones físicas, escupitajos y una de las sanciones más severas aplicadas por el “Dueño de la casa” en la pantalla de El 9 Televida.
La casa de Gran Hermano: Generación Dorada atraviesa su momento más oscuro. Lo que comenzó como una simple discusión doméstica por el uso del lavarropas escaló hasta convertirse en una batalla campal que incluyó agresiones físicas, escupitajos y una de las sanciones más severas aplicadas por el “Dueño de la casa” en la pantalla de El 9 Televida.
El origen del conflicto: toallas y lavarropas
Todo estalló cuando Tamara Paganini frenó el lavarropas para buscar un toallón perdido, dejando la secadora de Jennifer “Pincoya” Galvarini sin funcionar. Ante el reclamo de la chilena, la ex participante de GH 2001 respondió con un desafiante: “Porque se me canta el cul…”.
La situación se tornó inmanejable en segundos. Pincoya, totalmente fuera de sí, fue a buscar a su compañera al dormitorio y comenzó a darle pechazos. “No seas pasadita conmigo porque yo a ti no te tengo miedo, weón”, disparó la trasandina. La pelea se trasladó al patio, donde Pincoya cruzó el límite máximo del reality: escupió en la cara a Tamara.
Mentiras y café frío: la reacción de Tamara
Sin quedarse atrás, Tamara Paganini le arrojó el contenido de su taza de café encima. En un intento desesperado por victimizarse, Pincoya recorrió la casa a los gritos exigiendo un médico y asegurando que tenía una quemadura grave. Sin embargo, el propio Santiago del Moro confirmó durante la gala que el café estaba frío, dejando al descubierto la simulación de la participante chilena.
Triple sanción para Pincoya y castigo grupal
La voz de Gran Hermano fue letal al calificar el accionar como “lamentable y penoso”. Aunque reconoció que ambas tuvieron actitudes polémicas, sentenció que Pincoya superó cualquier límite de convivencia. La penalidad para la chilena fue triple:
-
Placa directa: Ya forma parte de los nominados de la semana que viene.
-
Sin voto: No podrá nominar a sus compañeros.
-
Sin liderazgo: No podrá participar de la prueba semanal.
Castigo económico para toda la casa
Como si fuera poco, la indisciplina fue general. Por no respetar el protocolo de seguridad ante los gritos del exterior, Gran Hermano decidió castigar el bolsillo de todos los jugadores: les quitó el 50% del presupuesto semanal y les otorgó solo 2 minutos y medio para realizar la compra en el supermercado. “Son adultos y no pueden formar acuerdos básicos”, les recriminó el dueño de la casa antes de dejarlos en la penumbra económica.
La tensión en Gran Hermano no para de crecer y el clima en la casa más famosa del país es, hoy más que nunca, de guerra total.