Conocer al sarampión, sus síntomas, tratamientos y, sobre todo, la prevención que conlleva resulta clave para proteger a nuestros seres queridos. La palabra profesional.
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que, a pesar de contar con una vacuna eficaz, sigue siendo una amenaza para la salud pública a nivel mundial. Conocer sus síntomas, tratamientos y, sobre todo, la prevención, es clave para proteger a nuestros seres queridos.
¿Qué es el sarampión?
Según explicó la directora de epidemiología de la Provincia, Andrea Falaschi “el sarampión es una enfermedad infecciosa causada por el virus del sarampión, perteneciente al género Morbillivirus. Se transmite a través de gotitas en el aire cuando una persona infectada tose o estornuda, o por contacto directo con secreciones nasales o de la garganta. Es una de las enfermedades más contagiosas que existen, y puede afectar a personas de todas las edades, aunque es más común en niños”.
Síntomas del sarampión

“Los síntomas del sarampión suelen aparecer entre 7 y 14 días después de la exposición al virus. Los primeros síntomas son similares a los de un resfriado común”, destacó la profesional. Entre los síntomas figuran:
- Fibra alta (puede superar los 40 °C)
- Tos seca
- Secreción nasal (rinorrea)
- Ojos rojos y llorosos (conjuntivitis)
- Pequeñas manchas blancas con centros blanco azulados en la mucosa bucal (manchas de Koplik)
Después de unos días, aparece el sarpullido característico del sarampión:
- Manchas rojas planas que comienzan en la cara y se extienden al resto del cuerpo.
- Las manchas pueden unirse y formar áreas más grandes.
- El sarpullido suele durar entre 5 y 6 días.
Complicaciones del sarampión
Aunque en la mayoría de los casos el sarampión es una enfermedad leve, puede causar complicaciones graves, especialmente en niños pequeños, mujeres embarazadas y personas con sistemas inmunitarios debilitados:
- Neumonía
- Encefalitis (inflamación del cerebro)
- Otitis media (infección del oído medio)
- Diarrea
- Ceguera
- Panencefalitis esclerosante subaguda (PEES), una enfermedad neurológica degenerativa que puede aparecer años después de la infección por sarampión.
Tratamiento
No existe un tratamiento específico para el sarampión. El tratamiento se centra en aliviar los síntomas y prevenir complicaciones:
- Descanso en cama
- Beber mucho líquido para evitar la deshidratación.
- Analgésicos y antipiréticos para reducir la fiebre y el malestar.
- Vitamina A, que puede reducir la gravedad de la enfermedad y el riesgo de complicaciones, especialmente en niños con deficiencia de esta vitamina.
En casos de complicaciones graves, puede ser necesaria la hospitalización.
Vacunación: la mejor defensa

La vacunación es la medida preventiva más importante contra el sarampión. La vacuna triple viral (SRP), que protege contra el sarampión, las paperas y la rubéola, es segura y eficaz. Se recomienda que los niños reciban dos dosis de la vacuna: la primera a los 12-15 meses de edad y la segunda a los 4-6 años.
¿Qué hacer si no estás vacunado?
Si no estás vacunado o no estás seguro de tu estado de vacunación, consulta a tu médico. La vacuna SRP también se recomienda para adultos que no tienen inmunidad contra el sarampión.
Otras medidas preventivas
Además de la vacunación, existen otras medidas que puedes tomar para prevenir la propagación del sarampión:
- Higiene: Lavate las manos con frecuencia con agua y jabón, especialmente después de toser o estornudar.
- Evita el contacto: Evitá el contacto cercano con personas que tengan sarampión.
- Aislamiento: Si tenés sarampión, quedate en casa y evitá el contacto con otras personas hasta que te recuperes.
- Cubrirse al toser o estornudar: Al toser o estornudar, cubrite la boca y la nariz con un pañuelo de papel o con la parte interna del codo.
- Limpieza y desinfección: Limpiá y desinfectá las superficies que se tocan con frecuencia, como juguetes, puertas y mesas.
La profesional estuvo en Cada Día, mirá la nota.