Complicidad, respeto y amor incondicional: el secreto de una vida en pareja y el mensaje que estos mendocinos le dejaron a los más jóvenes.
En el corazón de la peatonal de Mendoza, entre el ir y venir de la gente y la brisa fresca de febrero, Orlando y Carmen comparten una historia que desafía el paso del tiempo. En este 14 de febrero, Día de San Valentín, celebran 60 años de casados, un amor inquebrantable que se mantiene vivo gracias a la paciencia, la sinceridad y el deseo de seguir eligiéndose cada día.
Cuando se les pregunta cómo lograron construir una relación que perdura por seis décadas, la respuesta de Carmen es clara: “Hay que quererse mucho y estar muy enamorado el uno del otro. No hay que engañarse. Hay que bancar las diferencias del otro, no hay que discutir por cosas sin importancia. Hay que ser feliz”, apuntó la mendocina asintiendo que, si hoy les tuviera que dar un consejo a las parejas jóvenes, ese sería.
“A los jóvenes les digo: tienen que ser sinceros, no engañarse, quererse de verdad, que estén enamorados de verdad y que duren para siempre”.
Su historia se suma a la de muchas otras parejas mendocinas que, en este San Valentín, celebran el amor en sus distintas formas. Como Ana María y Tito, quienes llevan 55 años juntos y aseguran que la clave es “entenderse con la mirada y vivir tranquilos”.
¿Regalo o salida? Cómo festejan los mendocinos San Valentín
Cada 14 de febrero, las parejas buscan la mejor manera de celebrar. Algunos prefieren una cena romántica, otros eligen un presente especial, y hay quienes consideran que lo más importante es compartir un momento juntos.
“Nosotros creemos que lo esencial no es el gasto, sino el amor. No importa si es un regalo o una salida, lo crucial es estar con la persona que querés”, comenta una pareja que disfruta del Día de los Enamorados en la peatonal mendocina.
Mientras el Día de los Enamorados transcurre en Mendoza, la historia de Carmen y Orlando nos recuerda que el amor verdadero no se mide en regalos ni en fechas especiales, sino en el compromiso y la decisión de seguir caminando juntos, día tras día.