Rinitis y otitis por el fenómeno del Súper Niño

Rinitis y otitis por el fenómeno del Súper Niño

El impacto del exceso de humedad de fenómeno climático tiene sus consecuencias en el cuerpo, puntualmente en las vías respiratorias. La palabra profesional sobre el tema.

Los episodios climáticos de gran magnitud, como el fenómeno de El Niño o el denominado Súper El Niño, no solo transforman el paisaje y el régimen de lluvias, sino que también impactan de forma directa en la salud humana. Según precisó el otorrinolaringólogo Fabricio Ianardi, ” las prolongadas rachas de alta humedad ambiental, combinadas con temperaturas inestables, crean el escenario propicio para la proliferación de ácaros, hongos y bacterias. Estas condiciones afectan severamente las vías aéreas superiores y el sistema auditivo, desencadenando o exacerbando dos cuadros sumamente frecuentes: la rinitis y la otitis.Comprender la naturaleza de estas afecciones y su estrecha vinculación con la humedad resulta fundamental para evitar complicaciones y cuidar la calidad de vida”.

-¿Qué desencadena la otitis y rinitis?

“Aunque afectan órganos distintos, la nariz y los oídos están anatómica y funcionalmente conectados a través de la trompa de eustaquio, por lo que los procesos inflamatorios en las vías respiratorias suelen repercutir en la audición.

Rinitis: Es la inflamación de la mucosa que reviste las fosas nasales. Cuando la humedad persiste por encima de los niveles habituales —situación común durante el Súper niño—, los ácaros del polvo y las esporas de moho se multiplican exponencialmente en ambientes cerrados. Al ser inhalados, estos alérgenos e irritantes desencadenan una respuesta inflamatoria inmediata. Por su lado, la otitis: Es la inflamación o infección del oído, que puede clasificarse principalmente en otitis media (cuando la inflamación nasal o la congestión por rinitis bloquea la trompa de eustaquio y acumula fluido detrás del tímpano) u otitis externa (conocida como ‘oído del nadador’, provocada por la retención de humedad y agua en el conducto auditivo externo, lo que favorece el desarrollo de bacterias u hongos)”.

Síntomas característicos para estar alerta

Identificar las señales a tiempo permite iniciar un abordaje adecuado antes de que las infecciones se vuelvan crónicas:

Síntomas de la rinitis:

  • Estornudos frecuentes en salva (seguidos).

  • Secreción nasal acuosa y transparente (goteo) o congestión nasal severa.

  • Picazón (prurito) en la nariz, los ojos, el paladar o la garganta.

  • Ojos rojos, llorosos y sensación de fatiga facial.

Síntomas de la otitis:

  • Dolor punzante u opresivo en el oído (otalgia).

  • Sensación de oído tapado o plenitud auditiva.

  • Disminución leve o moderada de la audición (hipoacusia).

  • Secreción de líquido o pus por el conducto auditivo (otorrea) y picazón intensa en el caso de la otitis externa fúngica.

Consejos médicos y prevención

“Para mitigar las consecuencias de la humedad extrema en el organismo se recomiendan adoptar medidas de higiene y control ambiental. Entre ellas:

-Ventilar e higienizar los ambientes: Aprovechar las horas de menor humedad para airear la casa. Utilizar deshumidificadores o aire acondicionado en modo «dry» para mantener la humedad relativa interior por debajo del 50%.

-Combatir hongos y ácaros: Lavar la ropa de cama con agua caliente y evitar la acumulación de alfombras o peluches en los dormitorios en épocas de lluvias continuas.

-Mantener la nariz limpia e hidratada: Realizar lavados nasales con solución fisiológica o agua salina hipertónica para barrer alérgenos, polvo y exceso de mucosidad de las fosas nasales.

-Secar los oídos con cuidado: Tras el baño o la exposición a la lluvia, secar la parte externa de las orejas con una toalla suave o servilleta. –Nunca utilizar hisopos de algodón, ya que empujan la cera, dañan la piel del conducto y facilitan el ingreso de bacterias”.

-¿Qué mensaje es importante tener en cuenta, entendiendo la presencia de este fenómeno prolongado durante la nueva temporada?

“Ante todo la consulta profesional oportuna: Es decir evitar la automedicación con gotas óticas, descongestivos o antibióticos. Ante la presencia de dolor de oído o congestión persistente, es imprescindible acudir al médico para un diagnóstico preciso”, concluyó el profesional.

Mirá la nota que el especialista brindó a Cada Día.

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