Procrastinación a la hora de dormir: Una bomba de tiempo

Procrastinación a la hora de dormir: Una bomba de tiempo

Posponer el momento de dormir sin pantallas ni distracciones, se torna cada vez más difícil cuando procrastinamos. Este fenómeno, cada vez más común, no tiene solo un nombre, sino una explicación. Te contamos sus causas de la mano de un profesional.

¿Alguna vez te has encontrado con que, a pesar del cansancio, te resistís a apagar la luz y meterte en la cama? Tal vez te quedas navegando por las redes sociales, viendo un episodio más de tu serie favorita, o simplemente haciendo cualquier cosa que no sea dormir. Si esta situación te resulta familiar, es probable que estés practicando la “procrastinación a la hora de dormir”.

“Es muy peligroso hacer esto de manera crónica, ya que no sólo se termina durmiendo poco, sino muy mal. Nosotros, los seres humanos nos reseteamos de manera física, mental y anímica con el buen sueño, si esto no se da, somos una bomba de tiempo y el cuerpo pasa factura”, argumentó el neurólogo Daniel Zuin.

-¿Qué es la procrastinación a la hora de dormir?

El término, acuñado por investigadores neerlandeses, se refiere a la acción de posponer el momento de irse a la cama, incluso cuando no hay una razón externa que lo justifique. No se trata de un insomnio genuino, donde el cuerpo no puede conciliar el sueño, sino de una decisión consciente (o semiconsciente) de retrasar el descanso. Este comportamiento suele estar motivado por una falta de control percibida sobre el tiempo libre durante el día. La noche se convierte en un refugio personal, un momento para hacer las cosas que no se pudieron hacer por las obligaciones laborales, académicas o familiares. Es una forma de venganza contra un día ajetreado, pero que, irónicamente, termina por perjudicar la salud y el bienestar.

Lo importante es darnos cuenta que entramos en esta locura, para poder revertirla.

¿Por qué lo hacemos? Causas principales

Las causas detrás de este hábito son diversas y están ligadas a la psicología y el estilo de vida modernos.

  1. Necesidad de autonomía y tiempo personal: En un mundo dominado por horarios y responsabilidades, muchas personas sienten que su tiempo libre es limitado. La noche, con el mundo en silencio y sin distracciones, se presenta como el único momento para dedicarse a sus propios intereses, ya sea leer, jugar videojuegos o simplemente relajarse. Posponer el sueño es una forma de reclamar esa autonomía.
  2. Tecnología y dispositivos electrónicos: La omnipresencia de smartphones, tabletas y computadoras ha facilitado la procrastinación nocturna. El scroll infinito en las redes sociales, la facilidad para ver un capítulo más en plataformas de streaming y la constante llegada de notificaciones nos mantienen enganchados y despiertos. La luz azul que emiten estas pantallas además, suprime la producción de melatonina, la hormona que regula el sueño, haciendo aún más difícil conciliarlo.
  3. Falta de disciplina y autocontrol: La procrastinación en general, ya sea con tareas laborales o con el sueño, está ligada a la dificultad para tomar decisiones a largo plazo. La gratificación instantánea que ofrece seguir despierto (ver un video divertido, chatear con un amigo) es más atractiva que el beneficio a largo plazo de un buen descanso.

Consejos prácticos para combatir este mal hábito

Si te identificas con este patrón, no te preocupes. Con algunos cambios de hábito y un poco de disciplina, puedes recuperar tus horas de sueño.

  1. Establecé una rutina nocturna: Creá un ritual que le indique a tu cuerpo que es hora de relajarse. Esto puede incluir leer un libro (en papel), escuchar música tranquila o meditar. La regularidad es clave para que el cuerpo se adapte.
  2. Desconéctate de los dispositivos: Intentá dejar de usar pantallas al menos 30 a 60 minutos antes de ir a la cama. Esto no solo te ayudará a desconectar mentalmente, sino que también permitirá que tu cuerpo produzca melatonina de forma natural.
  3. Haz que tu habitación sea un santuario del sueño: Mantené tu dormitorio fresco, oscuro y silencioso. Utilizá la cama solo para dormir y tener intimidad, evitando trabajar o comer en ella.
  4. Encontrá tiempo para vos durante el día: Si la procrastinación nocturna es tu forma de encontrar tiempo libre, busca pequeños espacios a lo largo del día para hacer las cosas que te gustan. Quince minutos para un pasatiempo, una hora libre por la tarde… La clave es no tener que “robarle” tiempo al sueño.

Combatir la procrastinación a la hora de dormir es un paso importante para mejorar tu salud física y mental. Recuerda que el sueño no es un lujo, sino una necesidad fundamental para tu bienestar.

El profesional estuvo en Cada Tarde, mirá la nota

Seguinos en