Una de las presentaciones de este domingo de La Voz Argentina, que más se destacó en El 9 Televida, fue la que puso en escena a Lucila Garombo de Córdoba con su historia de vida. Mirá cómo sorprendió a Lali.
Además de grandes talentos y voces sobresalientes, esta edición de La Voz Argentina se caracteriza por presentar historias de vida sorprendentes, como la de Lucila Garombo quien deslumbró al jurado del talent show de El 9 Televida en su audición a ciegas de este domingo con una interpretación de la canción Entra a mi hogar, popularizada por Los Manseros Santiagueños.
“Fui monja durante seis años”, dijo dejando en shock a todos luego de su performance con la que logró que la Sole se diera vuelta. Haciéndole la segunda, Lali, fiel a su estilo, lanzó: “Yo también fui monja. Falsa monja”, desatando las carcajadas en todo el estudio de televisión, mientras recordaban su personaje en Esperanza Mía.
Lucila tiene 31 años, nació en Alejandro Roca, una pequeña localidad del sur de Córdoba, y durante gran parte de su juventud llevó adelante una vida completamente distinta a la que hoy la expone en la televisión. Su historia conecta el arte, la espiritualidad y la música, con una biografía atravesada por decisiones, los cambios y una fe que persiste, incluso ahora, cuando vuelve a pisar escenarios.
La historia de Lucila como monja, comenzó a escribirse cuando tenía 23 años. Allí ingresó al Monasterio de la Visitación de Santa María, en la ciudad de Río Cuarto. Así, por seis años, fue monja de clausura. Éste era un régimen contemplativo que incluía largos momentos de oración, silencio y tareas comunitarias. “No era de vida activa como Lali, que tenía un colegio”, dijo con humor cuando la actriz y coach de la competencia hizo referencia a la ficción de Eltrece. “Estabas más encerrada, más rezando”, comprendió La Sole.
Su camino vocacional comenzó mucho antes. Criada en una familia católica practicante, Lucila recibió desde pequeña una formación religiosa y musical, ya que desde los 5 años aprendió a tocar la guitarra. En su adolescencia practicó hockey —era arquera—, le apasionaba el fútbol, y soñaba con ser actriz. Terminada la secundaria, se mudó a Buenos Aires para estudiar Licenciatura en Actuación en la Universidad de Buenos Aires. Pero su vida dio un giro inesperado tras participar de una Pascua Joven, donde una charla de una religiosa encendió en ella un llamado que sentía latente desde la infancia.
“No me estaba encontrando plena. No fue una decisión fácil de tomar. Salí con lo mejor, con mi fe intacta”, dijo en la televisión al hablar de su salida del convento.
Luego de su performance de este domingo, la ex-monja forma parte del Team de Soledad en La Voz Argentina. Seguí descubriendo talentos e historias como estas este lunes, al término de Yali Çapkini.