En un universo de citas dominado por aplicaciones y conexiones fugaces, el concepto de exclusividad ha mutado. El multidating, o la práctica de conocer a varias personas de forma simultánea, surge como una respuesta a la sensación de escasez. Sin embargo, ¿Es tan prometedor como parece?
El multidating, o la práctica de conocer a varias personas a la vez surge como una respuesta a la presión de encontrar “al indicado” en el primer intento. Sin embargo, lo que para algunos es una gimnasia emocional de apertura y diversión, para otros puede convertirse en una fuente inagotable de estrés. Aprender a gestionar esta dinámica sin perder el eje es el nuevo desafío de la soltería contemporánea.
Nuevas forma de “conectar”
La vieja idea de concentrar todas las expectativas en una sola persona desde la primera charla está quedando obsoleta. El modelo actual nos invita a chatear, coquetear y aceptar invitaciones sin la necesidad de cerrar puertas antes de tiempo. El multidating no se trata de engaño, sino de una exploración consciente donde el lema es: “que gane el mejor”. Pero, ¿cómo se transita este camino sin salir lastimada en el intento?
Las reglas del juego, si querés jugarlo:
Para que el multidating sea una herramienta de empoderamiento y no de confusión, es vital cambiar el enfoque:
- Ampliá tu menú de experiencias: Cada persona nueva es una historia, un punto de vista y una emoción distinta. Verlo como un aprendizaje personal te quita la presión de buscar un resultado final.
- Nada es personal: En esta dinámica, los rechazos o las desconexiones no definen tu valor. Entender que el otro también está explorando ayuda a desdramatizar los finales.
- Cuidá tu cabeza: No se trata de ver a los demás como objetos descartables, sino de dejar de sembrar energía en macetas vacías. Muchas veces, la ansiedad de las citas viene de poner demasiadas expectativas en alguien que apenas conocemos.
- Adiós al cuento de hadas: El modelo de Disney no encaja en la agilidad de las redes actuales. Cultivar una apertura mental te mantiene libre para conocer gente real, con sus luces y sombras.
¿Cuándo decir NO al Multidating?
No todas las etapas de la vida son aptas para esta intensidad de interacción. Es mejor evitar esta práctica si:
- Estás atravesando un proceso de sanación tras un trauma relacional y necesitás ir con cautela.
- Tu autoestima está fragilizada y buscás validación constante en la mirada ajena.
- Tenés tendencia al “dating compulsivo” o te cuesta poner límites claros.
- Sentís una culpa o incomodidad interna ante la idea de conocer a varias personas a la vez.
¿Cuándo es el momento de probarlo?
Por el contrario, el multidating puede ser muy enriquecedor si:
- Disfrutás profundamente de tu soledad y solo alguien excepcional podría convencerte de cambiar ese estado.
- Te sentís en un momento de estabilidad emocional y seguridad personal.
- Tenés pasiones y proyectos propios que son tu verdadera prioridad.
- Te mueve la curiosidad genuina por conocerte a través de las experiencias con otros.
- Sabés identificar tus límites y priorizás siempre tu bienestar por sobre el deseo de agradar.
La conciencia es la clave
El multidating funciona mejor cuando se aborda desde la presencia absoluta. No se trata de coleccionar citas, sino de estar atenta a lo que cada encuentro despierta en vos. Si sentís que el proceso te agota o te genera ruido interno, es señal de que hay que recalibrar. Al final del día, la conexión más importante sigue siendo la que mantenés con vos misma; las demás son solo espejos que te ayudan a descubrir qué es lo que realmente buscás en un compañero de vida.