No es solo dolor de cuello o espalda. La postura encorvada que adoptamos al mirar el móvil comprime el sistema digestivo, dificultando el paso de los alimentos y favoreciendo la acidez. Descubrí cómo proteger tu estómago en la era digital.
Pasamos, en promedio, entre tres y cinco horas al día mirando la pantalla del celular. “Durante ese tiempo, nuestra cabeza —que pesa unos 5 kilos en posición neutral— llega a ejercer una presión de hasta 27 kilos sobre la columna cuando la inclinamos a 60 grados. Sin embargo, hay un efecto secundario del que se habla poco: lo que esa presión le hace al sistema digestivo”, detalló Pablo Valdivieso, kinesiólogo.
El vínculo oculto: postura y digestión
“Cuando nos encorvamos para revisar redes sociales o responder mensajes, colapsamos el espacio natural del torso. Esta posición de “C” invertida genera una compresión intraabdominal significativa. Al estar comprimido, el estómago se ve presionado hacia arriba, lo que empuja el ácido gástrico contra el esfínter esofágico inferior, la válvula que debería mantener el ácido en el estómago”. explicó Valdivieso.
-¿Allí aparece el reflujo?
Tal cual. Si esta válvula se debilita o se abre por la presión física de una mala postura, el ácido sube al esófago, provocando esa sensación de quemazón conocida como reflujo gastroesofágico. Además, esta compresión ralentiza el tránsito intestinal, lo que puede derivar en digestiones pesadas, gases e hinchazón.
El descanso estratégico: La importancia del lado izquierdo
La postura no solo importa mientras estamos despiertos. La forma en que dormimos puede ser la diferencia entre una noche de descanso o una de acidez insoportable.
“La ciencia es clara: dormir del lado izquierdo y de costado es la mejor defensa contra el reflujo. Esto se debe a la anatomía humana. El estómago está situado principalmente en el lado izquierdo del abdomen. Al dormir sobre este costado, el esfínter que conecta el esófago con el estómago queda por encima del nivel del ácido gástrico, dificultando que este suba por gravedad”, describió el profesional.
Dato clave: Si se duerme sobre el lado derecho, el estómago queda por encima del esófago, lo que facilita que el ácido se filtre hacia la garganta, causando irritación y tos nocturna.
El truco de la elevación
Otro consejo fundamental para quienes sufren de acidez es el manejo de la gravedad. No basta con usar más almohadas (lo cual puede lastimar tu cuello); lo ideal es elevar la cabecera de la cama unos 10 centímetros. “Podés hacerlo colocando tacos de madera o soportes firmes bajo las patas delanteras de la cama. Esta ligera inclinación mantiene el ácido en su lugar durante toda la noche”.
Tips para evitar la mala postura por el celular
Para evitar que tu sistema digestivo sufra las consecuencias de la tecnología, es necesario reentrenar la forma en que interactuamos con nuestros dispositivos:
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Llevá el celular a tus ojos, no tus ojos al celular: En lugar de bajar la cabeza, levantá los brazos. Mantené el dispositivo a la altura de tu rostro para que tu cuello permanezca neutral.
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La regla del mentón: Intentá mantener el mentón paralelo al suelo. Si sentís que tu barbilla toca tu pecho, estás comprimiendo tu esófago y tu estómago.
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Micro-descansos de postura: Cada 15 minutos, hacé una pausa. Estirá los hombros hacia atrás y realizá una respiración diafragmática profunda. Esto “descomprime” el abdomen y ayuda a que los órganos recuperen su espacio.
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Fortalecé tu “core”: Un abdomen y una espalda fuertes te ayudarán a mantener una postura erguida sin esfuerzo, protegiendo tanto tu columna como tu digestión.
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Evitá el celular después de comer: La primera hora posterior a la comida es crítica para la digestión. Si te sientas en el sofá y te encorvas sobre el teléfono justo después de almorzar, estás garantizando un episodio de reflujo.
“Cuidar tu postura es, en última instancia, cuidar tu salud interna. Un cambio de hábito hoy puede ahorrarte años de medicación para la acidez y dolores crónicos”, concluyó el profesional.