Las intercambiaron al nacer y se dieron cuenta por la cuota alimentaria

Las intercambiaron al nacer y se dieron cuenta por la cuota alimentaria

Dos bebas nacieron en 2002 y recién cuando el “papá” de una la negó para no pagar manutención se dieron cuenta que no eran hijas de quienes eran sus padres, ¿se entendió? Un lío

Vamos a llamarlas María y Ana. Ellas nacieron en el mismo hospital y el mismo día del año 2002. Compartieron cuidados en Neo y después compartirían padres, porque María se fue con los padres de Ana y Ana con los de María.

¿Qué pasó? Desde el hospital San Millán de Logroño (La Rioja), España, aseguran que se trató de un error humano. “Es una negligencia tan grave que habla por sí sola”, defiende José Sáez Morga, abogado de Ana, en conversación con un medio de nuestro país.

Si bien el caso se conoció ahora, todo empezó hace cuatro años cuando la abuela de Ana le pidió a su padre una pensión por alimentos. El padre, tal vez para zafar de la pensión dijo que su hija no era su hija y todo este escándalo familiar terminó en la justicia. 

Se ordenaron pruebas de ADN y en efecto, NO ERA SU HIJA. No daban los números ni nada porque este hombre había sido la única pareja de la mujer, así que ordenaron otro ADN, ahora a la mamá de Ana. El resultado fue una bomba: ANA TAMPOCO ERA SU HIJA.

De acuerdo a lo que se denomina en derecho principio de veracidad biológica, en 2018 se abrió una investigación. Investigación que ha demostrado que Ana fue intercambiada por María; que María fue intercambiada por Ana.

Una vez que todo esto salió a la luz, empezó el reclamo de “lo que se llama responsabilidad patrimonial por daños morales inconmensurables, porque esto parte de una negligencia objetivamente responsable y probada”, explicó el abogado de Ana.

Según el abogado, la Administración argumenta en su defensa que “no hay causalidad ni hechos injurídicos en lo ocurrido”, por lo que plantea una indemnización de 215.000 euros.

La Consejería de Salud de La Rioja ha reconocido el error. La titular de este departamento y portavoz del Gobierno riojano, Sara Alba, ha afirmado que desde la Administración se han “volcado” para “resolver la reclamación patrimonial que se ha solicitado, siguiendo los trámites correspondientes y con un absoluto y total respeto a los procedimientos judiciales, a la vez que una máxima colaboración”.

Por el momento todo se frenó. Los estudios de ADN continúan y la justicia tiene que comprobar quién está emperantada con quién, cosa que lleva un poco de tiempo. Por lo pronto, María sigue viviendo con quien sería el padre biológico de Ana y todo en potencial porque faltan los resultados de los demás exámenes. 

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