Huevos, tomate y especias: así se prepara la shakshuka, el plato que todos quieren probar

Huevos, tomate y especias: así se prepara la shakshuka, el plato que todos quieren probar

Gourmet

Una receta tradicional que combina sabor, color y practicidad. Se cocina en una sola sartén, con ingredientes frescos y especias que realzan el aroma. Ideal para desayunos, brunchs o cenas rápidas, este plato de origen mediooriental también aporta proteínas, antioxidantes y energía saludable.

La shakshuka es un plato tradicional de Medio Oriente que se popularizó en países como Israel, Túnez y Marruecos, y que hoy gana terreno en cocinas de todo el mundo. Su nombre proviene del árabe y significa “mezcla”, en referencia a la combinación de ingredientes que se cocinan juntos en una sola sartén. Aunque existen variantes regionales, la versión más difundida incluye huevos escalfados en una salsa de tomate especiada, con cebolla y pimientos como base.

Además de ser sabrosa y fácil de preparar, la shakshuka ofrece un perfil nutricional equilibrado. Los huevos aportan proteínas de alta calidad, mientras que el tomate y los pimientos suman antioxidantes, fibra y vitaminas A y C. Es una opción ideal para quienes buscan un plato completo, sin harinas ni ultraprocesados, que puede adaptarse a dietas vegetarianas o sin gluten.

Para preparar shakshuka en casa, se necesita una sartén amplia y los siguientes ingredientes:

  • 4 huevos
  • 1 cebolla
  • 1 pimiento rojo
  • 2 dientes de ajo
  • 4 tomates frescos o una lata de tomate perita
  • 1 cucharadita de comino
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • sal
  • pimienta
  • aceite de oliva.

Se comienza sofriendo la cebolla y el ajo, se agregan los pimientos y luego el tomate con las especias. Una vez que la salsa espesa, se hacen huecos y se colocan los huevos. Se tapa la sartén y se cocina a fuego bajo hasta que las claras estén firmes y las yemas aún tiernas.

La shakshuka se sirve caliente, idealmente con pan tostado o pan pita para acompañar. También puede incluir variantes como queso feta, espinaca o berenjena, según el gusto de cada persona. Su versatilidad la convierte en una excelente opción para desayunos nutritivos, brunchs o cenas rápidas, sin perder sabor ni calidad.

Más allá de su origen, este plato refleja una forma de cocinar que prioriza lo simple, lo fresco y lo compartido.

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