Siempre nos hablan de qué alimentos debemos consumir, pero también es importante cómo los mezclamos.
Tan importante como qué comer es cómo mezclamos nuestros alimentos entre sí.
De hecho, distintas disciplinas como por ejemplo el ayurveda, hacen énfasis en lo importante que es mezclar de manera correcta los alimentos.
Cuando no se combinan de manera correcta los alimentos, se produce una reacción ácida en nuestro organismo. Lo que contribuye a la contaminación de la sangre y la subsecuente aparición, a largo plazo, de distintas enfermedades y desorganizaciones energéticas.
Acá te dejamos algunas mezclas que debes intentar evitar para conservar la salud de tu sangre y, por lo tanto, tu salud integral.
Recordemos que el sistema sanguíneo es fundamental para la correcto funcionamiento de todos los órganos (incluido el cerebro).
3 mezclas que debes evitar
1. Carbohidratos con proteínas
Quizás es una de las combinaciones que más interiorizadas tenemos en nuestra cultura. Incluso algunos la recomiendan como sinónimo de buena nutrición.
Sin embargo, hay que recalcar que cuando se llevan a cabo malas combinaciones los alimentos no se aprovechan del todo, desde el punto de vista nutritivo.
Para el cuerpo es mucho más complejo absorber los micro y macro nutrientes.
En ese sentido, combinar carbohidratos con proteínas es una mala mezcla. Hace que tu cuerpo no pueda digerirlos correctamente, haciendo que los alimentos fermenten en tu estómago y, eventualmente, se pudran. Todo ello afectando a tu sangre.
Platos como por ejemplo: arroz con pollo, arroz con carne o pescado; fideos con carne, huevo o soja, papas fritas con huevos, carnes, o pollo. Son pésimas combinaciones.
Los carbohidratos deben consumirse solos o con verduras. Lo mismo las proteínas.

2. Líquido con alimento
Es muy común, también, en nuestra cultura culinaria que combinemos alimentos con líquidos. Es común acompañar, por ejemplo, un pan con un té.
Ciertamente, es una muy mala mezcla. Esto porque el estómago produce un calor interno (Agni) cuando comemos, el que nos ayuda a digerir.
Cuando a ese fuego interno le echamos líquido, lo que estamos haciendo es dificultar nuestra digestión y la subsecuente absorción correcta de nutrientes.
Es importante mantener en buen estado este fuego interno. Para ello, no se recomienda, tampoco, consumir líquidos al hacer ejercicios que elevan el calor de los órganos.

3. Distintos tipos de frutas
Hay que tener en cuenta que hay diferentes tipos de frutas: frutas dulces, como plátanos o manzanas; y frutas ácidas, como naranjas o fresas.
Estos distintos tipos de frutas no se pueden mezclar entre sí, ya que producen fermentación en el estómago. De manera que hay que evitar hacer ensaladas de fruta con grandes variedades de frutas.
Sin embargo, se pueden combinar frutas de una misma especie, por ejemplo, plátano con manzana o uvas, ya que son todas frutas dulces.
Tampoco es una buena cominación frutas y lácteos: como plátano con leche.
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Como ves, en primera instancia no es fácil combinar correctamente tus alimentos, ya que estamos muy acostumbrados a seguir ciertos patrones en nuestra alimentación que son dañinos.
Tal vez, no tienes que hacer un cambio radical y eliminar de una vez todas estas mezclas nocivas. Pero sí es importante que sepas lo que estás haciendo al hacer tal tipo de combinación, ya que así puedes comenzar a evitarlas.