Si bien es un alimento cada vez más utilizado en la nutrición diaria, existen mitos variados acerca de la cantidad ideal a la hora de consumirlo. Lo que tenés que saber desde el punto de vista médico.
El humilde huevo, un elemento básico en la cocina de casi todas las culturas, es mucho más que un simple ingrediente. A lo largo de la historia, ha sido objeto de debate, mitos y, más recientemente, de un renovado reconocimiento por su inmenso valor nutricional. Su versatilidad culinaria y su asequibilidad lo convierten en un pilar fundamental para una alimentación equilibrada y saludable. Sin embargo, para apreciar plenamente su importancia, es crucial desmitificar algunas creencias erróneas y destacar las bondades que lo convierten en un verdadero superalimento.
Desterrando mitos
“Uno de los mitos más persistentes es su presunto vínculo con el aumento del colesterol y el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Durante décadas, se recomendó limitar su consumo por su alto contenido de colesterol en la yema. No obstante, la ciencia moderna ha proporcionado una perspectiva mucho más matizada. Numerosos estudios han demostrado que, para la mayoría de las personas sanas, el colesterol dietético tiene un impacto mínimo en los niveles de colesterol en sangre. El cuerpo humano regula su producción de colesterol, y el consumo de grasas saturadas y trans suele tener una influencia mucho mayor. La investigación actual sugiere que el consumo de hasta un huevo al día, e incluso más en algunos casos, no representa un riesgo para la salud cardiovascular y, de hecho, puede ser beneficioso”, detalló el Jorge Pujol, médico clínico especialista en nutrición.
-¿Qué bondades nutricionales tiene?
Las bondades nutricionales del huevo son tan numerosas como variadas. Se trata de una de las fuentes de proteína de mayor calidad disponibles. La proteína del huevo es considerada una ‘proteína completa’ porque contiene los nueve aminoácidos esenciales que el cuerpo no puede producir por sí mismo. Estos aminoácidos son fundamentales para la reparación y construcción de tejidos, el crecimiento muscular y la producción de enzimas y hormonas. Además, el huevo es un reservorio de vitaminas y minerales esenciales. Es una excelente fuente de vitamina B12, crucial para el funcionamiento del sistema nervioso y la formación de glóbulos rojos; vitamina D, vital para la salud ósea y el sistema inmunológico; y vitamina A, importante para la visión y la piel. La yema, en particular, es rica en colina, un nutriente clave para el desarrollo cerebral y la función cognitiva, especialmente importante durante el embarazo y la lactancia.
-¿El hierro también está presente?
Sí, totalmente. Además de su riqueza en vitaminas, el huevo aporta minerales como el hierro, esenciales para prevenir la anemia; el zinc, que fortalece el sistema inmunológico; y el selenio, un poderoso antioxidante que protege las células del daño. Los pigmentos de la yema, como la luteína y la zeaxantina, son conocidos por sus propiedades protectoras de la salud ocular, ayudando a prevenir la degeneración macular y las cataratas. Esta combinación única de nutrientes hace del huevo un alimento ideal para personas de todas las edades, desde niños en crecimiento hasta adultos mayores que buscan mantener su salud y vitalidad.
La versatilidad del huevo en la cocina es otro de sus grandes atractivos. Desde un simple huevo frito o revuelto en el desayuno, hasta su uso como aglutinante en la repostería o como base para tortillas y quiches, sus posibilidades son infinitas. Su capacidad para transformarse y adaptarse a diferentes texturas y sabores lo convierte en un aliado culinario indispensable.
“Es hora de dejar atrás los prejuicios y mitos infundados que han limitado el consumo del huevo. Lejos de ser un enemigo, es un aliado invaluable para nuestra salud. Su combinación de proteínas de alta calidad, vitaminas, minerales y antioxidantes lo posiciona como un alimento completo y accesible, capaz de contribuir significativamente a una dieta nutritiva y equilibrada. Incluirlo de forma regular en nuestra alimentación no solo nos brinda beneficios tangibles, sino que también nos invita a redescubrir la sencillez y el poder de uno de los alimentos más perfectos que nos ofrece la naturaleza. Es, sin duda, una joya nutricional que merece un lugar de honor en nuestra mesa”, concluyó Pujol.
El profesional estuvo en Cada Día, mirá la nota