Esta sensación de estar en un lugar diferente no es casualidad; de hecho, cada luz, cada sonido, cada material ha sido escogido por arquitectos y psicólogos para hacer lo más confortable posible al visitante.
Abrir una sala de juegos de apuestas de lujo es adentrarse en otro mundo, donde las leyes del mundo exterior se desvanecen, pues es casi como si todo resplandeciera y el aire mismo pareciera diferente. Esta sensación de estar en un lugar diferente no es casualidad; de hecho, cada luz, cada sonido, cada material ha sido escogido por arquitectos y psicólogos para hacer lo más confortable posible al visitante. Se busca generar un ambiente inmersivo en el que lo único que importe sea vivir el presente y el juego.
Esta ingeniería de la experiencia ha salido de los grandes edificios. En la actualidad, las plataformas digitales intentan recrear esta inmersión con gráficos realistas y audio envolvente.
Al acceder a un casino online, se encuentra con interfaces pensadas para proporcionar esa misma fluidez y concentración, de modo que la emoción del juego se traslade a la pantalla de cualquier dispositivo con total naturalidad y ergonomía.
El misterio de las alfombras ruidosas
Una de las cosas más sorprendentes y menos conocidas por el público en general es el suelo. Cualquiera que haya estado en Las Vegas, Macao o Montecarlo habrá observado que las alfombras están estampadas con diseños geométricos, remolinos y colores que nunca se encontrarían en el salón de una casa. Y no se trata de querer conservar una reliquia de los años setenta; esto tiene una función neurológica.
Los diseñadores señalan que estos diseños activan el cerebro y el huésped se mantiene alerta y enérgico, e incluso el color tiene su propósito. Un suelo neutro o monocromático en beige provocaría somnolencia, pero, por el contrario, los diseños dinámicos crean una sensación de movimiento y energía. Además, son prácticas, ya que contribuyen a ocultar cualquier mancha o desgaste causado por el alto tránsito, conservando intacta la apariencia lujosa del espacio por mucho más tiempo.
La música del optimismo
El silencio es el enemigo de la diversión en estos lugares de ocio, por lo que el sonido está ajustado a la perfección para inducir la positividad.
Las máquinas tragamonedas actuales suelen estar programadas para hacer sonidos en la escala de do mayor, la cual el oído humano está condicionado culturalmente a asociar con lo alegre, triunfal y agradable. Aunque nadie esté ganando en ese momento, el sonido ambiente siempre da la impresión de que se está celebrando algo.
Este ruido se superpone a la música ambiental, generalmente instrumental y relajada en las áreas de tránsito, pero imperceptiblemente más enérgica en las proximidades de las mesas de juego principales. El objetivo es prevenir los picos de estrés y promover un estado de ánimo positivo y social.
El control del tiempo y del espacio
La ya conocida falta de relojes en las paredes se debe a una teoría psicológica llamada “estado de flujo”. Los diseñadores pretenden que el jugador se involucre de tal manera que pierda la noción del tiempo, como cuando leemos un libro cautivador o vemos una película. Es hacer a un lado cualquier cosa externa que pueda interrumpir la diversión o causar preocupación (es diferente a vivir en piloto automático).
Si hubiera un reloj gigante contando los minutos, la mente regresaría a las preocupaciones y el hechizo se rompería. Al tener una luz constante, cálida y agradable, se mantiene la magia del entretenimiento continuo.