El estreno de la esperada versión de Cumbres Borrascosas dirigida por Emerald Fennell ha desatado una fiebre estética que trasciende la pantalla. Bajo el nombre de “Pomegranate Girl”, el look de Margot Robbie como Catherine Earnshaw recupera la intensidad del romanticismo literario, convirtiendo a las mejillas encendidas en el centro de todas las miradas.
La moda y el cine siempre han caminado de la mano, pero pocas veces una adaptación literaria logra instalar un concepto de belleza tan potente en tan poco tiempo. Tras el estreno el pasado 12 de febrero, la estética de la nueva Cumbres Borrascosas, protagonizada por Margot Robbie y Jacob Elordi, ha redefinido el “beauty look” del 2026. La clave del impacto reside en una tendencia que las redes ya han bautizado como el estilo Pomegranate Girl (Chica Granada).
Lejos de la discreción, este rubor de tonos profundos y acabado jugoso propone una belleza que no solo decora, sino que narra emociones: desde la euforia del primer amor hasta la frustración en los páramos ingleses. Descubrí por qué este estilo “sonrojado” se encamina a ser el fenómeno de ventas de la temporada.
Más que maquillaje: Un recurso narrativo
En esta versión dirigida por la audaz Emerald Fennell, el maquillaje de Margot Robbie abandona la sutileza para abrazar una expresividad dramática. Siân Miller, la responsable del diseño de maquillaje, ha revelado que la aplicación del rubor no fue un mero capricho estético. Cada trazo de color en las mejillas de la actriz fue utilizado para transmitir estados de ánimo: ansiedad, deseo, fatiga o euforia.
El resultado es un rostro que parece reaccionar físicamente a la intensidad de la trama. El rubor se extiende desde el centro de las mejillas hacia las sienes, creando un efecto de “piel agitada” que encaja a la perfección con la atmósfera gótica y apasionada de la novela de Emily Brontë.
La clave del look: textura y tono
El secreto del éxito del “Pomegranate Girl” radica en su acabado cremoso. A diferencia de los rubores en polvo que pueden dejar un aspecto mate y estático, el producto utilizado en la película —un bálsamo multifunción en tonos rojizos y granates— permite que el pigmento se funda con la piel.
Esto genera un efecto jugoso, luminoso y fresco, que simula el rubor natural que surge tras una caminata por el campo o una emoción súbita. Esta versatilidad lo convierte en el producto ideal para la temporada de calor, ya que aporta un aspecto saludable y “glowy” sin necesidad de capas pesadas de base de maquillaje.
¿Por qué favorece a todos los rostros?
A pesar de su apariencia intensa en el envase, el tono granada es sorprendentemente universal. Al ser un color que emula la circulación sanguínea natural, se adapta con facilidad a distintos subtonos de piel:
- En pieles claras: Aporta un aire romántico y victoriano, evocando la fragilidad y el fuego de las heroínas literarias.
- En pieles medias y oscuras: El pigmento se funde creando un brillo cálido y sofisticado que resalta la estructura ósea de forma orgánica.
El regreso del romanticismo literario
La tendencia confirma un cambio de ciclo en la industria del maquillaje. Tras años de dominio del contouring rígido y las correcciones geométricas, el 2026 apuesta por la naturalidad dramática. El enfoque está en pieles que parecen “vivas”, con puntos de color estratégicos que celebran la emoción humana.
La combinación de labios rosados mordidos y mejillas encendidas que luce Robbie promete agotar existencias en las tiendas de cosméticos. No es solo maquillaje; es una invitación a llevar la pasión de los páramos de Yorkshire a la vida cotidiana.
La victoria de la emoción
Cumbres Borrascosas ha demostrado que una buena historia siempre necesita una estética a la altura. Margot Robbie, con su mirada intensa y su rubor “Pomegranate”, nos recuerda que el maquillaje más poderoso es aquel que permite que nuestra cara cuente lo que el corazón siente. Preparate para ver mejillas o pómulos encendidos en cada esquina: el romanticismo gótico ha vuelto para quedarse.