Eclipse solar anular: qué pasó y por qué no se vio en gran parte del país

Eclipse solar anular: qué pasó y por qué no se vio en gran parte del país

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Un eclipse solar anular marcó el inicio del calendario astronómico 2026, aunque su visibilidad fue limitada para Argentina. La astrónoma Beatriz García explicó por qué no se vio en gran parte del país, qué ocurrirá con el próximo eclipse de marzo y despejó mitos sobre supuestas influencias en la vida cotidiana.

En la mañana de este martes se produjo el primer eclipse del año: un eclipse solar anular que pudo observarse sólo desde regiones muy específicas del planeta. Para entender cómo se generan estos fenómenos y por qué no siempre son visibles desde nuestro territorio, el programa dialogó con la astrónoma Beatriz García.

Cómo se produce un eclipse anular

García explicó que un eclipse ocurre cuando se alinean tres cuerpos: el Sol, la Tierra y la Luna. En el caso de un eclipse solar, la Luna se interpone entre el Sol y la Tierra, cubriendo el disco solar.

Sin embargo, la órbita lunar no es un círculo perfecto sino una elipse, lo que significa que hay momentos en que la Luna está más cerca de la Tierra y otros en que se encuentra más alejada. Cuando se produce el eclipse y la Luna está a mayor distancia, su tamaño aparente no alcanza a cubrir completamente el Sol. Entonces queda visible un “bordecito” luminoso que forma un anillo brillante alrededor de la sombra lunar. De allí el nombre de eclipse anular.

Eclipse anular: dónde pudo verse

El fenómeno ocurrió a las 9:07 (hora argentina), pero no fue visible en la mayor parte del continente americano. Según detalló la especialista, la franja donde el eclipse se observó en su totalidad es muy estrecha —de apenas unos cientos de kilómetros— en comparación con el tamaño del planeta.

En esta oportunidad, la visibilidad plena se dio en zonas cercanas a la Antártida. En el extremo sur argentino, como en Tierra del Fuego, podía llegar a percibirse de manera parcial, aunque no con el anillo completo.

García remarcó que estos eventos son totalmente predecibles: no sólo se conoce el día, sino también la hora exacta en que ocurrirán. Sin embargo, muchas veces la información que circula no detalla claramente desde qué regiones podrá observarse.

¿Viene otro eclipse?

Sí. El próximo 3 de marzo está previsto un eclipse lunar. En ese caso, será la Tierra la que se interponga entre el Sol y la Luna. No obstante, la especialista aclaró que tampoco será el mejor escenario para Sudamérica, ya que cuando el fenómeno alcance su punto máximo en nuestra región el Sol aún estará sobre el horizonte, lo que dificultará su observación.

Tampoco el eclipse promocionado para agosto será visible desde esta parte del mundo: el lugar privilegiado para observarlo será España.

¿Influyen los eclipses en la vida cotidiana?

Ante las consultas sobre posibles efectos en el ánimo o la vida diaria, García fue contundente: los eclipses no generan alteraciones en las personas ni influyen en la suerte, el destino o el clima.

Se trata de fenómenos naturales que ocurren desde hace miles de millones de años. En el pasado causaban asombro e incluso temor porque no podían predecirse, pero hoy la ciencia permite anticiparlos con precisión. Cualquier sensación de impacto está vinculada a cuestiones culturales o sugestivas, no a efectos físicos reales.

La astrónoma subrayó la importancia de diferenciar la ciencia de las pseudociencias: los eclipses son eventos astronómicos perfectamente explicables y no tienen relación con interpretaciones astrológicas.

El gran evento para Argentina: febrero de 2027

Para quienes quieran planificar con tiempo, García adelantó que en febrero de 2027 habrá un eclipse que sí podrá observarse desde Argentina, particularmente en Chubut, Río Negro y la costa de la provincia de Buenos Aires. Al producirse en pleno verano, promete ser un evento ideal para combinar ciencia y turismo.

Habrá tiempo para prepararse. Por ahora, el primer eclipse del año ya es parte del calendario astronómico cumplido.

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