La policía rastreó el teléfono de donde provenían las amenazas de bomba y descubrieron el insólito motivo de las mentiras.
Los enamorados hacen cosas increíbles para estar cerca de la persona amada, pero nada supera a la mujer que envió dos amenazas de bomba falsas para estar con su novio. Al amenazar a la fábrica donde él trabajaba, evacuaron el lugar y tuvo la posibilidad de encontrarse con él en horario laboral.
Kayla Blake tiene 33 años y vive en la ciudad de Etna, en el estado de Maine. Su novio trabaja en la planta Puritan Medical Products, que fabrica insumos médicos, especialmente hisopos. Y como el horario de trabajo no le dejaba mucho tiempo para verse, la mujer tomó una drástica decisión: lanzar amenazadas de bomba, para que él saliera de su trabajo.
La primera amenaza fue el jueves alrededor de las 9 de la mañana, cuando llamó a la policía advirtiendo que colocaría una bomba en la planta. Dos horas después volvió a llamar diciendo que tenía la intención de colocar cuatro bombas de tubería cerca de la planta.
Según informó el jefe de policía de Pittsfield, pudieron rastrear la llamada hasta Etna, donde encontraron a la mujer tras interrogar a los vecinos de la zona. A pesar de que confesó que no existía ningún explosivo y que sus amenazas eran falsas, Kayla fue acusada de un delito grave y fue trasladada a la cárcel del condado de Somerset.