Diferentes tipos de ojeras, tratamientos efectivos para cuidarlas

Diferentes tipos de ojeras, tratamientos efectivos para cuidarlas

Más allá de una simple señal de cansancio, las ojeras son un fenómeno multifactorial con distintas variantes. Conocer sus orígenes y las opciones disponibles, desde masajes y cremas hasta procedimientos médicos, es el primer paso para combatirlas y recuperar una mirada radiante.

Las ojeras son un problema estético común que afectan a personas de todas las edades y géneros. A menudo se asocian con la falta de sueño, pero la realidad es mucho más compleja. Las causas detrás de esas sombras oscuras, hinchazón o pigmentación bajo los ojos pueden ser variadas, y la clave para tratarlas de manera efectiva es identificar de qué tipo de ojera se trata.

Tipos de ojeras: Más allá del cansancio

No todas las ojeras son iguales. Los expertos las clasifican en tres categorías principales, y una combinación de ellas:

-Ojeras vasculares o “azuladas”: Son las más comunes y se caracterizan por una tonalidad azulada, violácea o rojiza. Aparecen cuando los vasos sanguíneos debajo de la piel fina del contorno de los ojos se dilatan y se vuelven más visibles. Esto puede ser resultado de la falta de sueño, el estrés, el tabaquismo, la deshidratación o el consumo excesivo de sal. Al presionar suavemente la zona, el color se atenúa momentáneamente, lo que confirma su origen vascular.

-Ojeras pigmentarias o “marrones”: Se manifiestan como una hiperpigmentación en la piel del párpado inferior, adquiriendo un tono marrón oscuro o incluso negro. Su causa principal es la producción excesiva de melanina en la zona. Factores como la genética, la exposición solar sin protección, el frotarse los ojos con frecuencia (lo que genera una respuesta inflamatoria) y algunas enfermedades de la piel (como el eczema) pueden provocar este tipo de ojeras.

-Ojeras de surco o “hundidas”: A diferencia de las anteriores, no se trata de un problema de color, sino de volumen. Son el resultado de una pérdida de tejido adiposo y colágeno en la zona, lo que crea una depresión o “surco” que genera una sombra. Con el paso del tiempo, la estructura ósea del rostro cambia y la grasa natural se desplaza, acentuando este efecto. La genética y el envejecimiento son los principales culpables.

¿Por qué aparecen las ojeras?

Las causas pueden ser múltiples y, a menudo, una combinación de varios factores:

  • Genética: La predisposición a tener una piel más fina, una mayor concentración de melanina o una estructura ósea particular es hereditaria.
  • Falta de sueño y estrés: Afectan la circulación sanguínea, lo que puede provocar la dilatación de los capilares y la retención de líquidos.
  • Edad: Con el tiempo, la piel pierde colágeno y elastina, volviéndose más fina y transparente.
  • Alergias y enfermedades: Las alergias estacionales pueden causar inflamación y picazón, lo que lleva a frotarse los ojos, dañando la piel y estimulando la producción de melanina.
  • Exposición solar: Los rayos UV estimulan la producción de melanina, oscureciendo la piel del contorno de ojos.
  • Hábitos de vida: El consumo excesivo de alcohol, el tabaquismo y una dieta rica en sodio pueden provocar deshidratación y retención de líquidos.

Opciones de tratamiento

El tratamiento adecuado depende del tipo de ojera que se padezca.

  • Masajes y rutinas en casa:

Para las ojeras vasculares, los masajes faciales suaves pueden mejorar la circulación. Con los dedos anulares, realiza movimientos          circulares desde el lagrimal hacia el exterior del ojo. El uso de cucharas frías o rodillos de jade también puede ayudar a desinflamar y drenar líquidos.

  • Cremas y cosméticos:Ojeras vasculares: Busca ingredientes como la vitamina K (fortalece las paredes capilares) y la cafeína (vasoconstrictor que reduce la hinchazón). El retinol, en bajas concentraciones, mejora la circulación y el grosor de la piel.
  • Ojeras pigmentarias: Ingredientes despigmentantes como la vitamina C, el ácido kójico, la niacinamida y el ácido tranexámico son esenciales para inhibir la producción de melanina.
  • En general: Los productos con ácido hialurónico hidratan profundamente, mejorando la apariencia de la piel y atenuando el aspecto hundido de las ojeras de surco leves. El uso diario de protector solar es fundamental para todos los tipos de ojeras.
  • Ayuda médica y procedimientos estéticos:
    • Ácido hialurónico (rellenos dérmicos): Es el tratamiento de elección para las ojeras de surco. Se inyecta en la zona para rellenar el hundimiento y eliminar la sombra.
    • Peelings químicos y láser: Son efectivos para las ojeras pigmentarias, ya que ayudan a exfoliar las capas superficiales de la piel y a renovar las células, disminuyendo la pigmentación.
    • Mesoterapia: Consiste en microinyecciones de vitaminas, péptidos y otros activos que mejoran la calidad de la piel, la circulación y la producción de colágeno, siendo útil para ojeras vasculares y pigmentarias.

Sin dudas, las ojeras son un síntoma, no una enfermedad, y su origen es la clave para un tratamiento exitoso. Identificar el tipo de ojera, adoptar hábitos saludables y elegir las soluciones adecuadas, ya sean caseras o profesionales, puede marcar una gran diferencia en la apariencia de la mirada, devolviendo la luminosidad y la confianza.

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