La tucumana de 37 años que hizo historia en la pantalla de El 9 Televida pasó de quedar a un paso del premio mayor en 2011 frente a Cristian U a convertirse en una madre, conductora y estratega implacable. Su trayectoria en los medios, sus emprendimientos y la revancha que cerró con un “jaque mate”.
Con el 51,8% de los votos y un grito desahogado de “¡Jaque mate!”, Solange Abraham hizo historia en la televisión argentina tras coronarse campeona de Gran Hermano: Generación Dorada por la pantalla de El 9 Televida. Sin embargo, la tucumana de 37 años que levantó el trofeo y se acreditó los $70 millones de pesos más la casa prefabricada no es la misma que el público conoció hace 15 años.
Su consagrante victoria no solo significó volver a tener una ganadora tucumana tras 19 años (desde Marianela Mirra en 2007), sino que cerró un extenso camino de transformación personal, mediática y familiar.
De “Solange Gómez” a la versión “recargada” de 2026
Su primer encuentro con la fama ocurrió en 2011, cuando ingresó a la casa más famosa con tan solo 22 años bajo el nombre de Solange Gómez. En aquella mítica edición permaneció 126 días aislada y se consolidó como la mujer que más tiempo resistió en el juego, aunque terminó siendo eliminada en las instancias previas a la consagración de Cristian U.

Quince años después, la participante regresó al formato Generación Dorada completamente renovada: cabello platinado, una estética estilizada y la firme indicación de ser llamada simplemente Sol. Su presentación no dejó dudas sobre su objetivo: “Vengo en una versión recargada y mejorada para jugar al mejor ajedrez de mi vida”.
Modelo, conductora, maternidad y una mediática separación
Tras su primera experiencia en el reality, Solange construyó una activa carrera en el mundo del espectáculo. Trabajó como modelo de tapas nacionales y dio el salto a la conducción en canales internacionales como MTV Latinoamérica y Fox Sports (Fuera de eje y En estéreo). Más adelante, combinó los medios con sus propios emprendimientos, lanzando su línea de ropa infantil y produciendo el podcast El Casting.

En el plano personal, en 2015 se casó con el productor Marcelo Da Corte, con quien tuvo a su hija Delfina en 2017, hito que la llevó a alejarse momentáneamente de las cámaras para volcarse a la maternidad.
Sin embargo, tras su divorcio en 2023, la expareja volvió a ocupar las páginas de espectáculos cuando Da Corte formalizó una relación y posterior casamiento en Uruguay con Lautaro Marchesini, quien había sido el personal trainer de la propia Solange.
La revancha perfecta en El 9 Televida
Lejos de alejarse del juego, Sol regresó al encierro con la madurez de una madre empresaria y el conocimiento absoluto de las presiones del aislamiento. Tras 174 días de convivencia en esta temporada y al romper el récord absoluto de permanencia acumulada (298 días en total), la tucumana apagó las luces de la casa y selló su ansiada revancha.
