Crioterapia: el poder del frío extremo para cuerpo

Crioterapia: el poder del frío extremo para cuerpo

Lo que comenzó como un tratamiento reservado para atletas de élite se ha convertido en una de las tendencias de bienestar más sólidas de la actualidad. La crioterapia, o el uso de frío intenso con fines terapéuticos, promete desde una recuperación muscular acelerada hasta una mejora en la calidad de la piel y el estado de ánimo.

La crioterapia es un tratamiento médico y estético que consiste en la exposición del cuerpo, ya sea de forma total o localizada, a temperaturas extremadamente bajas durante un periodo corto de tiempo (generalmente entre 2 y 4 minutos). Aunque sumergirse en hielo ha sido una práctica ancestral, la crioterapia moderna utiliza cabinas de nitrógeno líquido o sistemas eléctricos de aire seco para lograr un impacto térmico controlado y seguro. Sin embargo, someter al organismo a temperaturas que pueden alcanzar los -110°C requiere conocimiento y supervisión.

¿En qué consiste?

La crioterapia es un tratamiento médico y estético que consiste en la exposición del cuerpo, ya sea de forma total o localizada, a temperaturas extremadamente bajas durante un periodo corto de tiempo (generalmente entre 2 y 4 minutos). Aunque sumergirse en hielo ha sido una práctica ancestral, la crioterapia moderna utiliza cabinas de nitrógeno líquido o sistemas eléctricos de aire seco para lograr un impacto térmico controlado y seguro.

¿Qué sucede dentro del cuerpo?

“Cuando entramos en una cabina de crioterapia, el organismo activa un mecanismo de supervivencia inmediato. Ante el descenso brusco de la temperatura cutánea, se produce una vasoconstricción periférica: la sangre se retira de las extremidades y se concentra en el núcleo del cuerpo para proteger los órganos vitales.

Durante este proceso, la sangre se enriquece con oxígeno, enzimas y nutrientes. Una vez que salimos del frío, ocurre una vasodilatación repentina, enviando esa sangre ‘mejorada de regreso a los tejidos, lo que estimula la regeneración celular y la eliminación de toxinas”, argumentó la especialista Marcela Marcetti.

Principales beneficios para la salud

La ciencia ha respaldado múltiples aplicaciones de esta técnica, destacando áreas como la medicina deportiva y la dermatología:

-Recuperación muscular: Es el beneficio más conocido. Ayuda a reducir el ácido láctico y la inflamación post-entrenamiento, disminuyendo el dolor y permitiendo volver a la actividad física en menor tiempo.

-Reducción del dolor crónico: Es altamente efectiva para pacientes con artritis o fibromialgia, ya que el frío bloquea la transmisión de las señales de dolor en los nervios y reduce la hinchazón de las articulaciones.

-Bienestar mental: La exposición al frío libera endorfinas y norepinefrina, neurotransmisores que mejoran el estado de ánimo, combaten el estrés y pueden ayudar en casos de depresión o ansiedad.

-Efecto anti-aging: El frío estimula la producción de colágeno, lo que mejora la elasticidad de la piel, reduce la apariencia de poros y combate afecciones como la dermatitis.

Cuidados y contraindicaciones

A pesar de sus bondades, la crioterapia no es para todos. Es fundamental realizar una evaluación previa, ya que el choque térmico eleva la presión arterial de forma temporal.

  • Contraindicaciones: Está desaconsejada para personas con hipertensión no controlada, enfermedades cardiovasculares graves, hipotiroidismo, enfermedad de Raynaud o mujeres embarazadas.
  • Seguridad: Durante la sesión, es obligatorio proteger las extremidades (manos y pies) con guantes y calcetines térmicos para evitar quemaduras por frío, ya que estas zonas tienen menos flujo sanguíneo durante el tratamiento.
  • Tiempo límite: Nunca se debe exceder el tiempo recomendado por el especialista. El beneficio se obtiene del impacto térmico corto, no de la exposición prolongada.

Un impulso gélido para la vitalidad

La crioterapia es mucho más que una moda; es una herramienta de biohacking que aprovecha la capacidad de adaptación del ser humano. Al someter al cuerpo a un desafío térmico breve y controlado, logramos despertar procesos de autocuración que a menudo permanecen dormidos en nuestro estilo de vida sedentario y templado. Con la supervisión adecuada, el frío extremo puede ser, paradójicamente, el aliado más cálido para nuestra salud.

La especialista estuvo en el móvil de Cada Día, mirá la nota

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