Revisa estos simples tips que pueden serte de ayuda si lo que quieres es bajar unos cuantos kilos
Seguramente más de una vez has buscado algún consejo o ciertos tips para bajar de peso.
En ese sentido, hay que enfatizar que no hay un método infalible y que hay muchos factores que inciden en los resultados de cualquier dieta o método para bajar de peso.
Estos factores pueden ser, incluso, de índole psicológicos. Sin embargo, acá te queremos dejar algunos pequeños consejos que tal vez puedan representar una ayudita en la cruzada de lograr el peso ideal.
Recordemos que lo más importante de conseguir nuestro peso correcto, es la salud que ello conlleva. Salud tanto física como psicológica.
Consejos para bajar de peso
1. Hacer algunos cálculos de peso y calorías
Lo primero es saber cuánto tienes que pesar según tu altura y sexo, y cuántas calorías debes ingerir para mantenerte en ese peso.
Obviamente, también tienes que saber cuánto pesas actualmente. Es muy importante que aceptes la realidad actual para poder transformarla, si quieres.
Ahora bien, para saber tu peso ideal puedes hacer un simple cálculo en la web. Ello te dará una idea general sobre cómo te encuentras en relación con dicho peso (cuánto te falta, o bien si ya estás en ese peso)
Siempre hay un rango de varios kilos entre los cuales se encuentra el espectro saludable.
Hay que recalcar que tampoco se trata de obsecionarse con la cuenta de calorías. Es un factor importante, pero no es el único.
2. Extrae tus calorías de grasas en vez de carbohidratos simples
Por lo general, la calorías -energía- se extraen de los carbohidratos. Por ejemplo, la energía del día para mantenernos activos la sacamos del pan, arroz, fideos, papas, etc. Es decir, la extraemos de carbohidratos simples. El cual se transforma en azúcar en nuestro organismo.
Esto hace que nuestra energía se dispare y luego baje rápidamente. En términos de sensaciones, esto se traduce en una gran saciedad y vitalidad muy corta, a la cual le sigue una sensación de hambre intensa y necesidad de comer nuevamente.
Esto debido a que la azúcar se dispara en nuestro organismo y luego baja, también, muy rápido.
Esto nos provoca comer más de la cuenta, lo que nos lleva a subir de peso.
Por lo mismo, podemos extraer nuestras necesidades calóricas de alimentos ricos en grasas. Los alimentos ricos en grasas nos brindan energía de manera media durante mayor tiempo, por lo cual, en la práctica, comemos menos.
Alimentos ricos en grasas saludables tales como: palta, huevos, aceite de coco, aceite de oliva, maní, pescado, semillas de girasol, entre otros.
3. Concentra tus ejercicios en actividades cardiovasculares
Es importante saber que a través del ejercicio logremos un déficit calórico. Esto provoca que perdamos kilos. Así, debes enfocar tu actividad física en aquellos ejercicios que más calorías queman.
Quemar calorías y, por ende, provocar un déficit energético, es lo único que hace que la grasa acumulada en el cuerpo se comience a consumir.
No tienes que hacer mil abdominales pensando que eso te ayudará a bajar la grasa acumulada en la zona del abdomen. Lo único que lograrás es sacar músculo (que tampoco está mal).
Por lo mismo, céntrate en actividades que produzcan una gran demanda energética, como por ejemplo ejercicios de intervalos.
Los intervalos son muy buenos, pues no perdemos musculatura al realizarlos, como por ejemplo en el trote sostenido.
4. Consume mucha agua
Muchos kilos del cuerpo corresponden a líquidos retenidos. Esos líquidos hacen que nos sintamos más hinchados de lo normal y que nuestra sensación corporal se vea afectada.
Por lo mismo, el consumo diario de agua, de manera constante, ayuda a que nos depuremos y eliminemos impurezas.
Una buena forma de saber si estamos hidratados es observar nuestra orina. El color debería indicarnos el grado de hidratación: entre más transparente está, más hidratados estamos; mientras que el color amarillento indica que estamos deshidratados y que, por lo tanto, nos falta consumir más agua.
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Ya sabes, pon estos consejos en práctica y más de un efecto positivo verás en tu cuerpo.
No son pasos tan complejos, pero pueden serte útiles para bajar esos kilitos de más, antes de que el verano se nos venga encima y sea demasiado tarde.