El eterno Sandro cumpliría 76 años y como es costumbre, las nenas fueros hasta su casa. Olga le abrió las puertas a Costa y recorrieron la mansión del gitano.
Roberto Sánchez nació el 19 de agosto de 1945. Sandro vino después, pero el gitano estuvo siempre. De sonrisa canchera y mirada profunda, el músico conquistó a generaciones de mujeres con su voz y su baile.
Las nenas, Sandro saludando en la puerta de su casa y Olga. Postales que hasta hace 12 años eran claves del día de su cumpleaños. La muerte se lo llevó temprano, pero nos dejó un Sandro eterno con música que trasciende el tiempo.
Y allí fue Costa, a buscar pedazos de ese Sandro que todos extrañan. ¿El mejor lugar? Su casa, obvio. La generosidad de Olga Garaventa, la última mujer del gitano, es enorme y no sólo abrió las puertas de la mansión, sino que también abrió su corazón y sus anécdotas.
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El 4 de enero de 2010 moría Roberto Sánchez en nuestra provincia por las complicaciones posteriores a un doble transplante de corazón y pulmones. Y nacía la leyenda. Leyenda que iba a estar llena de magia por la aparición de material inédito del gitano.
En 2019, entonces, intervinieron dos personajes necesarios para llevar a cabo la idea de rescatar esas cintas, restaurar su sonido y darle forma definitiva. Los músicos y productores Jon Aguilera y Nelson Pombal se encontraron con pistas vocales que, más allá de cuestiones a “limpiar” del sonido, no solo tenían la calidad necesaria sino que se trataba de tomas terminadas, no simples pruebas del Gitano con vistas a una grabación posterior. Así se gestó la idea superadora de convocar a un gran equipo de músicos de primera línea, muchos de ellos participantes de aventuras anteriores con Sandro, para darle vestimenta de lujo a las canciones.